En las últimas horas se conoció un caso que destaca la relevancia del accionar de los bomberos voluntarios y de la importancia de conocer cómo se realizan las maniobras de reanimación cardio pulmonar (RCP) para salvar vidas.
Un niño de 3 años llegó inconsciente al cuartel de Bomberos voluntarios de Lanús Oeste y, gracias la realización de RCP durante el traslado al sanatorio, pudo ser atendido y se recupera de la compleja situación que atravesó.
El episodio ocurrió en la tarde del lunes, y el pequeño quedó internado en el Hospital Evita de la localidad bonaerense. El rápido accionar de los bomberos fue clave para que pudiera recuperar los signos vitales y ser atendido por los médicos.
Según precisó El Diario Sur, el niño se encontraba en "plena mejoría", a punto de recibir el alta y volver a su casa.
RCP en niños hasta la pubertad
La reanimación cardiopulmonar (RCP) es una técnica que implica un conjunto de conocimientos científicos y habilidades que se aplican al tratamiento del paro cardiorrespiratorio (PCR) con el objeto de restablecer las funciones vitales. Dicho de otra forma, permiten ayudar a mantener a la víctima con vida hasta que llega la ayuda de emergencia.
El Ministerio de Salud de la Nación ofrece una capacitación en video para familias y profesionales de la educación o de cuidado de infancias, para que tengan en cuenta cómo se realizan estas maniobras específicas en niños, hasta los 12 años.
- Colocar al niño boca arriba sobre una superficie plana y firme, sin ropa en el torso.
- Comprobar si respira.
- Comprimir el pecho con el talón de la mano, sobre una línea recta trazada entre los pezones del menor.
- Se recomienda comprimir unos 5 centímetros de profundidad, con una presión cuidada para no quebrar ningún hueso, a una frecuencia de 100 a 120 compresiones por minuto (dos por segundo).
- Los ciclos serán de 30 compresiones y dos ventilaciones (soplar sobre boca y nariz). Se recomienda realizar cinco ciclos seguidos de compresiones y ventilaciones.
Embed - Reanimación Cardiopulmonar (RCP) en niños y niñas desde 1 año hasta la pubertad
- Las dos ventilaciones en las vías aéreas del menor deben realizarse con una mano en la frente y otra levantando el mentón: la ventilación debe abarcar boca y nariz del niño.
- Ni bien se detecte que el niño mejora, llora o respira, se debe colocar al niño en posición de recuperación.
- Para llevar un ritmo estable en el momento de realizar las compresiones, se puede apelar a la memoria y recordar las canciones Stayin' alive, de Bee Gees, y Disciplina, de Lali Espósito.
Fuente: Agencia DIB