Con un 4,3% de la población mundial afectada por alergias alimentarias, las recientes directrices aprobadas por Codex Alimentarius de FAO/OMS elevan la vara para la industria nacional. Adecuarse a los estándares científicos es una cuestión de salud pública y una oportunidad para mejorar la competitividad de los alimentos argentinos, siendo que, en el país, nacen 40 bebés por día con alergia a la proteína de leche de vaca.
Alergias alimentarias y nuevas reglas internacionales para el etiquetado: ¿Argentina está preparada?
El mapa de la seguridad alimentaria global cambió con las nuevas regulaciones para el Etiquetado Precautorio de Alérgenos (PAL).
El mapa de la seguridad alimentaria global cambió con las nuevas regulaciones para el Etiquetado Precautorio de Alérgenos (PAL). Esta nueva norma internacional exige que estas advertencias se basen exclusivamente en una evaluación de riesgo con umbrales científicos, y no con frases potenciales o a modo de sugerencia De esta manera se busca eliminar el uso arbitrario de etiquetas precautorias y asegurar que la información sea significativa para el consumidor.
Aumento de alergias alimentarias
Los estudios muestran un aumento en la prevalencia de alergias alimenticias tanto a nivel internacional como local. En Argentina nacen 40 bebés por día con alergia a la proteína de leche de vaca (APLV), según datos de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica. A nivel mundial la cifra es igual de contundente: 1 de cada 12 niños menores de 5 años padece alguna alergia alimentaria, que puede variar según la dieta de la región.
Lo que antes se consideraba una condición aislada, hoy es una realidad que afecta a un estimado del 4,3% de la población mundial. Al respecto, la Ingeniera en Alimentos Carolina Motto, quien disertará sobre el tema en Tecno Fidta, señala que las alergias alimentarias no afectan solo al individuo: “Hablamos de familias con alergias en lugar de personas con alergias porque es una problemática que convoca a todo el núcleo familiar. Cuando hay un niño con alergia en la familia, es toda la familia que acompaña; se sabe que casi el 70% de los hogares donde hay un individuo con alergia, todo el grupo familiar excluye esos alimentos".
El aumento de casos en las últimas décadas tiene una explicación científica que vincula el entorno y el comportamiento con el sistema inmune. Al respecto, el investigador Gustavo Polenta, experto del INTA y miembro del comité de la FAO/OMS que elaboró la propuesta técnica con base científica en la que se basó el Comité de Etiquetado de Alimentos del CODEX, detalla: “Año a año aumenta la prevalencia de personas que tienen alergias alimentarias, esto se puede observar en mayor medida en los países más industrializados. Se lo conoce como la "'Teoría higiénica', que tiene un fuerte impacto en la microbiota: un nivel exagerado de normas de limpieza hace que el sistema inmunológico de un niño no aprenda a tolerar proteínas inofensivas”.
Nacimiento y microbiota: "inoculación" vertical
También existen otros factores que influyen como el consumo frecuente de antibióticos sin ser indicado por profesionales, el uso desmedido de desinfectantes u otros compuestos químicos que están deteriorando la calidad de la microbiota. Uno de los hallazgos más reveladores surge del cruce entre la obstetricia y la inmunología. Según un estudio epidemiológico del Hospital Italiano de Buenos Aires, el tipo de nacimiento puede tener un rol determinante: el 51 % de los pacientes con alergia alimentaria confirmada nació por cesárea, frente a solo un 7 % que nació por parto vaginal. La causa está en la microbiota: el paso por el canal de parto funciona como una "inoculación" de bacterias maternas que entrenan las defensas del niño desde el primer minuto de vida.
Etiquetas en debate
Para Argentina, adecuarse al nuevo Codex no es optativo si quiere mantener sus mercados de exportación. Los países que se adhieren a las regulaciones exigen justificaciones científicas para el etiquetado precautorio de alérgenos. La falta de un control riguroso puede afectar a la marca y catalogar a la Argentina como un "país de riesgo" ante los organismos internacionales.
Polenta, quien expondrá sobre este tema en Tecno Fidta, advierte que los controles internacionales son cada vez más eficientes, pero también más exigentes: "Hoy en día se realiza una inspección basada en riesgo: si una industria demuestra en cada inspección que no presenta problemas, estas se espacian en el tiempo. Pero si en los productos argentinos empiezan a detectarse alérgenos no declarados, vamos a quedar focalizados como un país de riesgo. Así, no será solo la empresa, sino el país entero el que quede catalogado como riesgoso".
Tal como indican los especialistas, Argentina tiene la oportunidad de liderar en la región aplicando las normativas del Codex, garantizando que sus alimentos sean, ante todo, un sinónimo de seguridad para las familias del mundo. En el debate quedará en evidencia qué etiqueta pesa más: la PAL en los envases de los alimentos o la de país de riesgo, impactando, cada una, ya sea en la salud de los consumidores o en las presiones económicas internacionales.
Fuente: Agencia DIB