Vecinos de distintos barrios de Mar del Plata se alarmaron en la mañana de este martes por lo que señalaron como un fuerte olor a gas. La empresa distribuidora del servicio de gas natural, Camuzzi, descartó una fuga y lo atribuyó a la vandalización de una bomba del líquido que se añade al gas para que, justamente, tenga olor.
Alarma en Mar del Plata por fuerte olor a gas en barrios de la zona norte
Según Camuzzi, desconocidos vandalizaron instalaciones en inmediaciones de la Autovía 2 y se produjo un derrame del líquido que le da olor al gas.
La preocupación vecinal se tradujo en continuos llamados a la empresa, el municipio y los medios de comunicación. Provenían de la zona norte de la ciudad balnearia, sobre todo de barrios linderos a la Autovía 2, como El Sosiego, Estación Camet, 2 de Abril, Las Margaritas, Castagnino, La Laura y La Florida, entre otros.
“Pensé que era mi casa, me fijé en las instalaciones, pero después me di cuenta de que el olor estaba en todos lados”, comentó una vecina.
“No hay fuga”
El vocero de Camuzzi, Rodrigo Espinosa, aseguró a La Capital que “en el marco de distintos llamados y consultas que estamos recibiendo de los vecinos del barrio El Sosiego y alrededores, Camuzzi desea informar que no ha habido una rotura en una cañería de gas, que no hay fuga. Los vecinos tienen que estar absolutamente tranquilos”.
“Lo que ha ocurrido es un hecho vandálico generado sobre una de nuestras instalaciones. Se ha producido un derrame de líquido odorante, que es el químico que le incorporamos al gas natural para que tenga ese olor tan característico”, agregó.
“Al ser un producto de enorme concentración, apenas unas gotas derramadas en el suelo generan la percepción de que hay una fuga de gas, pero no hay fuga alguna: los vecinos tienen que estar absolutamente tranquilos”, insistió Espinosa.
El Tejado
La instalación vandalizada es la estación reguladora de presión “El Tejado”, ubicada en la zona del kartódromo. Dentro del predio resultó afectada la bomba que inyecta el líquido odorante, el mercaptano, a la cañería para su posterior distribución.
“Estuvieron tocando esas cañerías y se derramó este líquido, que no es gas, pero genera un fuerte olor. Estamos trabajando. El olor irá desapareciendo”, añadió el vocero de la distribuidora.
Para qué se añade el odorante
El gas natural, en su estado original, es prácticamente inodoro. Eso representa un problema de seguridad: si hubiera una fuga, una persona podría no detectarla hasta que la concentración fuera peligrosa.
Por eso se le agregan pequeñas cantidades de mercaptanos (también llamados tioles), sustancias que tienen un olor extremadamente fuerte y característico, que suele describirse como azufrado, a huevo podrido o a repollo en descomposición.
Fuente: Agencia DIB