Una jugada de aliados del oficialismo en la cámara de Senadores trabó hoy el plan del gobierno de acelerar el tratamiento del proyecto de ley para establecer el régimen de Súper RIGI, el esquema de incentivos para grandes inversiones que está en el centro de la política económica de Javier Milei.
Los protagonistas de la maniobra fueron los senadores Carlos “Camau” Espínola (Corrientes-Provincias Unidas) Maximiliano Abad (Buenos Aires-UCR) y Martín Goerling (Misiones-PRO) no acompañaron el dictamen que pretendía hacer aprobar La Libertad Avanza, porque el oficialismo se negó a incorporar una serie de cambios al proyecto, que ya tiene media sanción de Diputados.
La novedad fue comunicada por Patricia Bullrich, la jefa de la bancada libertaria, quien reconoció que se frustró la posibilidad de obtener dictamen para el proyecto y que intentarán dar ese paso la semana próxima.
El reclamo de los legisladores pedía incluir un par de cláusulas en defensa de la industria nacional. Una de ellas establece un margen del 15% a favor de los proveedores nacionales por encima del precio de los suministros importados.
En otras palabras, los proyectos estarían obligados a contratar servicios o comprar productos de origen nacional aun cuando fueran hasta un 15% más caros que los valores que consigan en el exterior.
Al respecto, la jefa de la bancada oficialista dijo que recién le acercaron la propuesta horas antes del inicio de la reunión, por lo que no tuvo la posibilidad de consultarlo con la cartera de Hacienda.
En declaraciones a periodistas en el recinto del congreso, luego del fracaso de la reunión, Bullrich exhibió cierto pesimismo: “si el Súper RIGI tiene tantos problemas, tendremos que quedarnos con el RIGI”, dijo.
Fuente: Agencia DIB.