Este miércoles, el horror vivido hace medio siglo por diez estudiantes -todos menores de edad- se conmemora en la ciudad de La Plata. La "Noche de los Lápices" -una noche de secuestro, tortura y desapariciones- tendrá su primer homenaje en la plazoleta que lleva ese nombre.
Por la memoria
El acto, previsto para las 12,20, en 8 y 61, será encabezado por el gobernador Axel Kicillof y el intendente local, Julio Alak, quienes entregarán menciones especiales a familiares de las víctimas y sobrevivientes. Asimismo se colocará una plaqueta en el monumento. Fue invitada Estela de Carlotto, titular de Abuelas de Plaza de Mayo.
Luego, a las 14,30, la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) junto a la Federación de Estudiantes Secundarios (FES) se concentran en Plaza Olazábal, para luego marchar hasta el Ministerio de Obras Públicas, en 7 y 59, donde habrá un acto político y bandas en vivo. La elección de esa repartición es porque allí se había presentado hace 50 años, el pedido de restitución del boleto infantil.
La historia, para no olvidar
En septiembre de 1976 jóvenes de entre 16 y 18 años fueron secuestrados por las fuerzas represivas bonaerenses comandadas por el General Camps. El 16 de ese mes fueron captados y trasladados a centros clandestinos de detención estudiantes de distintos colegios: Claudia Falcone (Bachillerato Bellas Artes UNLP), Francisco López Montaner (Bachillerato Bellas Artes UNLP), María Clara Ciocchini (Escuela Normal Superior de Bahía Blanca), Horacio Ungaro, Daniel Racero (Escuela Normal Nº 3) y Claudio de Acha (Colegio Nacional).
Antes y después de esa fecha también fueron víctimas de secuestro: Gustavo Calotti (Colegio Nacional), Emilce Moler y Patricia Miranda (Bachillerato Bellas Artes UNLP) y Pablo Díaz (colegio La Legión). De este grupo de estudiantes sobrevivieron cuatro - Díaz, Moler, Miranda y Calotti - mientras que el resto continúa desaparecido.
Este grupo de jóvenes participaba en diferentes organizaciones políticas que, además de reivindicaciones puntuales como el boleto estudiantil, tenían proyectos emancipatorios. Por eso una de las consignas que enarbola el movimiento estudiantil cuando recuerda esta fecha es: “No fue por el boleto, querían cambiar el mundo”.
Fuente: Agencia DIB