El Ministerio de Trabajo bonaerense extendió por cinco días la conciliación obligatoria entre Granja Tres Arroyos y el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) por los 1.200 despidos en tres plantas que la firma posee en la provincia. La resolución se tomó tras una larga audiencia que se llevó a cabo este lunes en La Plata.
De esta manera, la medida -que obligó a Granja Tres Arroyos a reincorporar los trabajadores despedidos a principio de septiembre en las fábricas de Capitán Sarmiento, Esteban Echevarría y Pilar- seguirá vigente hasta el viernes, cuando las partes vuelvan a mantener una reunión.
El conflicto tiene uno de sus focos en la localidad bonaerense de Capitán Sarmiento, donde la empresa es uno de los principales empleadores privados. Allí fueron comunicados alrededor de 700 despidos, aunque las cesantías quedaron alcanzadas por la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo.
Pero la situación también alcanza a otros establecimientos del grupo. Según la información presentada en el Congreso, se comunicaron unos 450 despidos en Esteban Echeverría, mientras que la planta de Avex en Río Cuarto, Córdoba, cerró y dejó a unos 350 trabajadores afectados. También hubo desvinculaciones y períodos de actividad interrumpida en Concepción del Uruguay, Entre Ríos.
Conciliación obligatoria
La conciliación se dictó a pesar de que el STIA pidió expresamente durante la audiencia que no se hiciera, ya que la misma impide que los trabajadores puedan solicitar un fondo de desempleo.
Asimismo, el gremio sostuvo que, a la fecha, los trabajadores no están percibiendo sus salarios, que no fueron reincorporados los que fueron despedidos y tampoco les fueron asignadas tareas.
Por su parte, el apoderado del grupo empresario, Walter Carrizo, volvió a dar detalles de la delicada situación económica, financiera y productiva, y remarcó el pedido ante la Justicia Comercial para que los concursos preventivos de WADE y Granja Tres Arroyos SA (a las que se suma la cordobesa Avex SA) sean tramitados de manera conjunta y que se dé inicio a los mismos, cuestión que todavía “se encuentra pendiente de resolución definitiva”, según consta en el acta de la audiencia.
En paralelo al conflicto laboral, la empresa atraviesa una situación financiera que derivó en una presentación judicial para reestructurar sus deudas. Granja Tres Arroyos informó un pasivo de alrededor de US$ 350,9 millones dentro del proceso de reestructuración, después de que fracasara una negociación privada con acreedores.
Fuente: Agencia DIB