miércoles 02 de septiembre de 2026
2 de septiembre de 2026 - 11:00

"Pepita, la Pistolera", la mujer que dejó una marca en el hampa y que llegó al cine

Margarita Di Tullio marcó la noche de Mar del Plata en la década del 80. Ahora Luisana Lopilato la interpreta en la película de Lucía Puenzo.

“Tengo un negocio que proponerles. Acá van a laburar tranquilas. Yo me voy a quedar con el 25% de cada cliente”, dice Luisana Lopilato en el papel de Margarita Graziana Di Tullio, alias “Pepita, la Pistolera”, un personaje que controló parte de la noche portuaria de Mar del Plata y que ahora llegó a la pantalla grande bajo la dirección de Lucía Puenzo.

Di Tullio fue una trabajadora sexual que estuvo vinculada la oscuridad de la noche marplatense y construyó poder dentro de un circuito atravesado por la explotación y la violencia. Pero también fue la mujer que, un 20 de agosto de 1985, mató a tres hombres que habían ingresado a su casa a cobrar una supuesta deuda y terminó absuelta al considerarse que había actuado en legítima defensa.

Lo que pasó dentro de ese primer piso está rodeado de misterio y solo tiene, las versiones de los que sobrevivieron a la balacera. Según relató “Marga”, como la llamaba su familia, ella aún estaba en la cama cuando los tres visitantes entraron a la habitación. Tras una discusión y una supuesta amenaza de violar a sus hijos, la mujer tomó su revólver Tac calibre 38 de debajo de la almohada y disparó. También su esposo, Guillermo Schelling, un capitán experto en la pesca, accionó su Smith & Wesson calibre 38 varias veces.

Alejandro “El Tarta” Lozada, su hermano Mariano, y un amigo, Américo Córdoba murieron en el acto. Horas después, Di Tullio, a quien el periodista Heberto Calabrese inmortalizó con el apodo de “Pepita, la Pistolera”, por la canción mexicana que hizo conocida la cantante Ana María Cachito, fue detenida. Su esposo también. Ambos fueron condenados a varios años de cárcel por el juez de primera instancia, pero la Cámara le impuso una condena de 3 años de prisión (ejecución condicional) al hacer prevalecer la figura del exceso en la legítima defensa.

Separada desde 1993 de Schelling, quien murió al caer de un quinto piso dos años más tarde, Di Tullio volvió a rehacer su vida de pareja, mientras sus negocios siguieron vinculados a la noche marplatense y la prostitución.

Luisana Lopilato en el papel de Pepita, la Pistolera. (Crédito The Remake)

Luisana Lopilato en el papel de Pepita, la Pistolera. (Crédito The Remake)

El crecimiento de la figura de Pepita, la Pistolera

“La Pistolera” ganó mayor notoriedad en los medios nacionales poco después que fuera asesinado José Luis Cabezas, el 25 de enero de 1997, cuando un informante relacionó a la mujer y a su pareja con el crimen. Acusada de ser la líder de la banda “los Pepitos”, en realidad era una más de algunos “perejiles” apuntados por la Policía para resolver rápido el homicidio del fotógrafo que sacudía hasta el Gobierno de Eduardo Duhalde.

Ya avanzada la década del ‘90, “Marga” volvió a escena en una de las historias que más horrorizó a Mar del Plata y el país: “El loco de la ruta”, ese mito vestido de “uniforme”. Una serie de asesinatos y mutilaciones sacudió a la costa atlántica, y si bien se apuntó a un asesino serial, para la Justicia era una banda integrada por policías y proxenetas. Y en ese contexto Di Tullio salió a pedir justicia por “alguna de sus chicas” y hasta prestó colaboración con la Justicia.

Su popularidad la llevó a enfrentar el detector de mentiras del programa de Samuel “Chiche” Gelblung y a la mesa de Mirtha Legrand, en la que, según Di Tullio, llegó en uno de los cortes del programa a aspirar cocaína que llevaba debajo de la uña del meñique.

Su vida siguió ya un poco más alejada de los flashes porteños y en octubre de 1999 cayó presa unos pocos días por cohecho, y en julio de 2005 en un juicio abreviado recibió la pena de tres años de prisión en suspenso por connivencia con el entonces juez Jorge García Collins.

En enero del año siguiente, el célebre atraco al Banco Río de Acassuso la tuvo otra vez ante las cámaras de la televisión. Llamó “buchona” a su hermana Alicia, quien quedó como la delatora de su marido Rubén de la Torre y de la banda que había cometido el “Robo del Siglo”.

El cuerpo le pasó factura por su vida intensa y nocturna. En julio de 2009 sufrió en San Juan un derrame cerebral. Si bien fue trasladada a Mar del Plata, estuvo internada hasta su muerte el 30 de noviembre. Tenía 61 años. Y un baúl repleto de historias y secretos, muchos de los cuales ahora vuelven a escena con la película de Lucía Puenzo.

Fuente: Agencia DIB

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