Los combustibles podrían aumentar hasta un 15% en Argentina si se mantienen los actuales niveles del precio internacional del petróleo, que volvió a dispararse en medio de la escalada del conflicto en Oriente Medio. El barril de Brent, referencia global del crudo, superó los 92 dólares, su valor más alto desde 2023, lo que encendió alertas en el sector energético local sobre un posible impacto en los surtidores.
El petróleo se dispara por la guerra y anticipan posibles subas de hasta 15% en los combustibles
La tensión en Oriente Medio y el riesgo sobre el estrecho de Ormuz empujaron el precio del crudo y reactivaron las alertas en el mercado energético argentino.
La suba del petróleo se produjo tras nuevas tensiones geopolíticas en la región y declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien sostuvo que el conflicto solo terminará con la “rendición incondicional” de Irán. En ese contexto, el crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) también registró fuertes incrementos y llegó a cotizar 90,48 dólares, con un alza superior al 11% en una sola jornada.
El temor de los mercados
El aumento de los precios responde principalmente al temor de los mercados a una interrupción del suministro energético global, especialmente por la situación en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio de hidrocarburos y por donde circula cerca del 20% del petróleo que se comercializa en el mundo.
Desde el inicio de la crisis, varias infraestructuras energéticas fueron atacadas y el tránsito de petroleros en la zona se redujo, lo que incrementó la incertidumbre en los mercados internacionales. Analistas advierten que cada día que el estrecho permanece afectado aumenta la presión sobre el mercado petrolero.
Ajuste
En el plano local, especialistas del sector energético estiman que por cada dólar que sube el barril de crudo el precio final de los combustibles puede ajustarse entre 1% y 1,3%, aunque el traslado a los surtidores no suele ser automático.
Con el Brent por encima de los 92 dólares —más de 20 dólares por encima del valor que actualmente reflejan los surtidores argentinos—, el impacto potencial podría acercarse al 15% si el petróleo se mantiene en esos niveles durante varios meses. En términos concretos, esto podría traducirse en subas de entre 200 y 300 pesos por litro en naftas y gasoil.
El precio final
De todos modos, el traslado al precio final depende de varios factores. En Argentina, el valor de los combustibles incluye el costo del petróleo, el margen de refinación, los impuestos y el componente de biocombustibles que deben mezclar las petroleras. En promedio, la materia prima representa cerca del 40% del precio final.
En ese esquema también tiene un rol clave YPF, que concentra alrededor del 55% del mercado minorista y suele marcar el ritmo de los ajustes que luego replican el resto de las compañías.
Fuente: Agencia DIB