El Banco Mundial recortó hoy la proyección de crecimiento de la economía argentina para 2026, al estimar una merma del 1,5% que deja al indicador en un 2,1% para este año, en un contexto marcado por la percepción de que el país podría entrar en una recesión técnica en breve, algo que sin embargo el gobierno de Javier Milei niega.
El Banco Mundial recortó la previsión de crecimiento para Argentina en medio del debate por la recesión
La entidad arracó el año previendo una expansión del 4%, pero ahora calcula 2,1%. Se refuerza al posiblidad de una reciesión, que Caputo niega. También hizo elogios a las reformas de Milei.
El reporte del BM, una actualización Económica de América Latina y el Caribe, fue dado a conocer hoy, luego de que la publicación de junio pasado había previsto que se expandiría 3,6% este año respecto al 4% que había pronosticado en enero. Ahora, desde ese 3,6%, el cálculo es que Argentina solo crecerá 2,1%.
A pesar del recorte, el BM destacó que la Argentina está “en medio de reformas sustanciales y se proyecta que se expanda tres años consecutivo por primera vez en casi dos décadas, con un impulso derivado del ajuste fiscal, reformas tributarias y laborales, una economía más abierta y su Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones”.
La estimación, sin embargo, llega luego de que el Indec reportara una caía intermensual del Estimador de Actividad Económica para julio del 2,9%, la más pronunciada desde la pandemia. A raíz de este informe y tras el retroceso del 0,6% del PBI del segundo trimestre de 2026, los analistas económicos advierten sobre el riesgo inminente de una recesión técnica si el tercer trimestre confirma una tendencia negativa.
Sin embargo, Caputo negó esa posibilidad, aunque aceptó que la economía está creciendo a un menor ritmo. ministro restó importancia a las fuertes bajas mensuales de la serie desestacionalizada del INDEC (como la caída de julio), argumentando que muestran una volatilidad que "no es razonable" y que no refleja la transformación económica de fondo. A la hora de justificar la desaceleración, habló de shocks externos y del “riego político”, que identificó con la percepción de los mercados de que el peronismo podría ganar las elecciones del año que viene. “Axel Kicillof es el anticristo”, declaró en ese sentido.
Logros del gobierno y advertencia del Fondo
Días atrás, en medio de las inquietudes que generaron varios indicadores negativos en las últimas semanas, el FMI había señalado la semana pasada que en las conversaciones que mantiene con el Gobierno uno de los principales ejes es cómo lograr que el crecimiento en los sectores más pujantes “se distribuya de manera más equitativa” en la economía argentina y extender “los logros de la estabilización”.
Ahora, el BM señaló en el reporte que la Argentina se destaca en el contexto regional. “Un ajuste fiscal decisivo —pasando de un déficit elevado en 2023 a un superávit primario y un equilibrio fiscal general mediante la racionalización del gasto público, recortes de ineficiencias administrativas, y la reorientación de los subsidios a los precios de la energía para dejar de beneficiar a los hogares de mayores ingresos— ayudó a anclar las expectativas de inflación y a comprimir el riesgo soberano”, indicó.
Sobre el riesgo país, explicó que en el caso de Argentina el diferencial del Índice Global de Bonos de Mercados Emergentes (Embig) “cayó bruscamente” de un promedio de alrededor de 2000 puntos básicos en 2022-2023 a un promedio de alrededor de 500 puntos básicos en 2026.
“Estos niveles no se han observado de manera sostenida desde la era de reestructuración de la deuda soberana del país y marcan una gran mejora en la confianza del mercado. Esta validación del mercado se refleja en las mejoras de las calificaciones crediticias de los tres organismos principales (S&P, Fitch, Moody’s) en los últimos meses”, amplió el informe.
El BM resaltó que los avances fiscales representan un “progreso considerable, porque el crecimiento sostenible y la inversión plurianual no son factibles en condiciones cercanas a la hiperinflación y con un riesgo soberano a nivel de crisis”.
Luego destacó las reformas tributarias y laborales, y también el RIGI como herramienta para atraer inversiones privadas. “Aunque la mayoría de estos proyectos aún no se han materializado, respaldan perspectivas positivas de inversión a mediano plazo”, señaló.
Fuente: Agencia DIB.