El ministro de Economía, Luis Caputo, se reunió hoy con el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, y con las autoridades de la Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés), el brazo del organismo que le presta al sector privado, con el objetivo de sumar nuevos proyectos y ampliar los fondos de financiamiento disponibles para la Argentina.
“Excelente reunión con el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, con la vicepresidente para América Latina y el Caribe, Susana Cordeiro Guerra y con el vicepresidente para Europa, América Latina y el Caribe del IFC, Alfonso García Mora, en la que avanzamos en nuevos proyectos con financiamiento del organismo y analizamos la posibilidad de ampliar los fondos disponibles para la Argentina”, escribió Caputo en la red social X, en el marco de las reuniones anuales del FMI y del Banco Mundial que se desarrollan en la capital de Tailandia.
Según el ministro, en el encuentro también se identificaron oportunidades de inversión privada en sectores estratégicos, con potencial para generar empleo, desarrollar cadenas de valor y estimular la inclusión financiera de las pymes. Caputo precisó que el Gobierno trabaja para “viabilizar nuevas inversiones en el sector privado” por US$10.000 millones, aunque no detalló en qué sectores ni con qué plazos.
No se trataría de un préstamo, sino del monto que la IFC manejaría en inversiones con el sector privado en la Argentina durante los próximos meses, entre inversiones propias y movilización de capital.
Uno de los anuncios concretos es que el Banco Mundial brindará asistencia técnica para el monitoreo y la ejecución de proyectos del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), el esquema de beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios que el Gobierno busca usar como motor para atraer capitales a la minería y la energía.
“Esta agenda integral busca seguir potenciando nuestros recursos mineros y energéticos para generar más inversiones, exportaciones, empleo y crecimiento económico”, sostuvo el ministro.
Además, Caputo señaló que conversaron sobre el desarrollo de una estrategia de inteligencia artificial, con un proyecto que pueda ampliarse a distintos sectores y regiones con la participación de diferentes agencias del Banco Mundial.
La ronda con los multilaterales incluyó también al Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Caputo se reunió con su presidente, Ilan Goldfajn, con quien analizó la cartera actual de proyectos y las perspectivas de financiamiento para el año próximo. “Conversamos sobre el importante respaldo del organismo al desarrollo de la Argentina y al proceso de reformas que estamos llevando adelante”, dijo.
La revisión pendiente con el FMI
Las reuniones con el Banco Mundial y el BID se dieron un día después del encuentro de Caputo con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, del que también participó el presidente del BCRA, Santiago Bausili. “Kristalina fue muy elogiosa en particular de la disciplina fiscal, a la que calificó como ejemplar en el mundo, a pesar de los shocks globales”, escribió el ministro.
Georgieva, por su parte, destacó “las mejoras en los fundamentos económicos y la resiliencia, anclados en la disciplina fiscal, mientras muchos países luchan con altos déficits”, y agregó que los equipos de ambas partes siguen trabajando.
Sin embargo, todavía no se anunció un acuerdo a nivel técnico para completar la tercera revisión del programa, que habilitaría un desembolso de aproximadamente US$869 millones.
Esos fondos permitirían compensar el pago de US$795 millones que la Argentina realizó recientemente al organismo. Para lo que resta del año, el país enfrenta otros vencimientos con el FMI por US$865 millones en noviembre y US$340 millones en diciembre.
Uno de los puntos sensibles de la revisión es el resultado fiscal del primer semestre. La Argentina registró un superávit primario de $6,29 billones, por debajo de la meta de $6,86 billones, por lo que deberá solicitar una dispensa al Fondo, conocida como waiver. En cambio, cumplió la meta de reservas netas de junio, luego de que el organismo flexibilizara la exigencia.
La búsqueda de financiamiento llega, además, en un contexto de dudas sobre la economía. La caída mensual de 2,9% de la actividad en julio llevó a distintas consultoras privadas a recortar sus estimaciones de crecimiento para este año.
En la previa de las reuniones en Bangkok, el FMI rebajó 1,4 puntos su pronóstico de expansión para la Argentina en 2026, a 2,1%, y el Banco Mundial también lo redujo a 2,1%, desde el 3,6% que estimaba en junio.
Fuente: Agencia DIB.