La última noche de septiembre no fue un amistoso más. La Selección Argentina goleó 4 a 0 a Bolivia, pero el resultado apenas es una anécdota. A fin de cuentas, esos noventa minutos en el estadio Mario Alberto Kempes significaron el primer partido oficial de la era D.M. Sí, después de Messi. Porque aunque es cierto que Lionel tendrá su último baile el martes en el Monumental ante Benín, un rival ignoto que quedará grabado a fuego en la historia del fútbol, este miércoles comenzó la renovación fuerte que, de no mediar situaciones inesperadas, estará a cargo de Lionel Scaloni.
El primer bosquejo concreto del recambio fue el equipo titular, pero sobre todo las variantes. Con Cristian Romero como capitán por primera vez y un plantel cuyo promedio de edad bajó notablemente, la Selección mostró que el legado del “10” no se piensa como un reemplazo individual, sino como una estructura colectiva en la que los jóvenes ya empiezan a ocupar lugares.
Los goles fueron firmados Lautaro Martínez, Nicolás Paz, el propio Cuti y José Manuel López. Sin embargo, el dato más trascendente tiene que ver con el bautismo celeste y blanco de cinco jugadores que configuró un número redondo: el ciclo de Scaloni, iniciado en 2018, llegó a los 70 debutantes. No es casualidad. El técnico viene midiendo el refresco de su equipo con paciencia. Y ahora que Messi anunció su retiro internacional, el proceso se acelerará sin romper el ADN. En definitiva, “la identidad está”. Lo dijo el propio Gringo de Pujato en la conferencia de prensa: “El desafío, por llamarlo así, es seguir jugando de esa manera y que los que vengan entiendan que es la manera de jugar. La esencia es siempre la misma, a través de la pelota. El desafío es seguir jugando de la misma manera”.
Los debutantes
Román Vega (22 años) fue la apuesta más clara. El lateral izquierdo surgido en Argentinos Juniors y hoy en el Zenit ruso arrancó de titular junto a Agustín Giay, Cuti y Lisandro Martínez. En un puesto que necesita alternativas a Nicolás Tagliafico, Vega ofreció proyección y orden ante un rival que casi no pasó del mediocampo.
Santiago Simón (24), ex River y actual lateral derecho del Toluca de México, ingresó en el segundo tiempo y sumó sus primeros minutos después de varias convocatorias en las que no pudo ser de la partida.
Valentín Gómez (23), central formado en Vélez y consolidado en el Betis, entró para darle solidez a la zaga. Ezequiel “Equi” Fernández (24), volante con pasado en Boca y presente en el Bayer Leverkusen, también se estrenó: es una opción ambidiestra en un medio que, con el paso de los años de Rodrigo De Paul y Giovani Lo Celso, y la sanción de Leandro Paredes, necesita variantes.
Leonel Flores (19), extremo de Boca, cerró la lista. Entró en los minutos finales, participó en la jugada del cuarto gol y dejó una gambeta y un remate que obligaron al arquero boliviano.
No fueron los únicos nombres nuevos en escena. Gianluca Prestianni (20) arrancó de titular por la banda y mostró desequilibrio. Franco Mastantuono (19) y Valentín Barco (22) ingresaron después del descanso y se movieron con naturalidad en ataque. Giay (22), que ya había estado cerca del Mundial 2026, sostuvo el lateral derecho desde el arranque. Y José Manuel “Flaco” López (25), otro de los recién incorporados que ya estuvo convocado en el último Mundial, cerró la goleada con una definición que confirmó su olfato.
No entraron Giuliano Simeone (23), Matías Soulé (23) ni Santiago Castro (22) pero son tres jugadores que bajan el promedio de edad de un equipo que tiene experiencia. El hijo del Cholo tiene más recorrido, claro, ya que se metió en el equipo durante el último Mundial.
El heredero
Si hubo un jugador que condensó el mensaje de la noche fue Nicolás Paz (22). El mediocampista ofensivo del Como marcó el 2 a 0 con un toque por encima del arquero y asistió de tiro libre el cabezazo de Cuti para el 3 a 0. Se ofreció constantemente como salida de progresión y como descarga de los delanteros. No se trata de buscar “el nuevo Messi” -nadie en el plantel ni en el cuerpo técnico lo plantea así-, pero Paz demostró que puede hacerse cargo de la pelota en zonas de creación y que tiene techo para crecer en ese rol dentro de una estructura distinta, con doble nueve y laterales que suben.
Lautaro Martínez y Julián Álvarez compartieron la delantera desde el inicio, una fórmula que Scaloni ya había ensayado y que, sin el “10” como referencia fija, gana sentido.
Alexis Mac Allister y Exequiel Palacios ordenaron el medio, y el Dibu Martínez siguió siendo el arquero titular.
"Me gustó el trabajo de todos, no me gustaría decir a uno, sobre todo los chicos con más experiencia cómo afrontaron el partido. Podrían venir y relajarse, eso no está. Es bueno que los de abajo vean eso, el ejemplo es mucho mejor de lo que yo les pueda decir. Mientras los más veteranos enfrenten los partido de esta forma, los demás seguir atrás", dijo Scaloni, que cuenta con variantes para encarar su tercera etapa en la Selección rumbo a 2030.
Fuente: Agencia DIB