La foto tiene impacto. Ahí están Stéfano Di Carlo y Juan Sebastián Verón, presidentes de River y Estudiantes, dos clubes fuertes. No es casual, está claro. Porque por más que hablen del establecimiento de una “mesa de trabajo”, lo que buscan estos jóvenes dirigentes es dar un golpe en la mesa de la AFA. Disconformes con la gestión de Claudio Tapia, enfrentados por proyectos diferentes en cuanto a la organización, la generación de ingresos y los sospechados arbitrajes, darán batalla. La siguiente pregunta es... ¿cuántos se sumarán a esta movida?
“El Club Estudiantes de La Plata y el Club Atlético River Plate mantuvieron este martes una primera reunión de trabajo institucional, con el objetivo de comenzar a desarrollar una agenda común de análisis, intercambio de ideas y elaboración de propuestas para contribuir al desarrollo y la mejora del fútbol argentino”, reza el comunicado que consignaron ambos clubes en sus redes sociales.
Nuevos y mayores ingresos
“Durante el encuentro, ambas instituciones compartieron documentos, diagnósticos y distintas perspectivas sobre los principales desafíos que atraviesa el fútbol nacional, y coincidieron en la importancia de generar ámbitos de trabajo entre los clubes que permitan abordar esas discusiones con profundidad, responsabilidad y una mirada de largo plazo”, agrega.
“En ese marco, compartieron la necesidad de trabajar en la generación de nuevos y mayores ingresos que permitan fortalecer económica y patrimonialmente a las instituciones, reafirmando al mismo tiempo su compromiso con el modelo de asociaciones civiles sin fines de lucro y con el rol de los clubes como espacios fundamentales de formación, contención y desarrollo de los más jóvenes”, sigue.
“Como resultado de esta primera reunión, River Plate y Estudiantes acordaron establecer una mesa permanente de trabajo, que tendrá continuidad en el tiempo y avanzará en la elaboración de documentos y propuestas sobre distintos aspectos institucionales, deportivos, económicos y organizativos del fútbol argentino”, apunta.
“River Plate y Estudiantes comparten la convicción de que los clubes, como protagonistas centrales del fútbol argentino, tienen la responsabilidad de contribuir activamente a su fortalecimiento y de generar espacios de diálogo que permitan pensar colectivamente su futuro”, cierra.
Hasta ahí, la formalidad de la información. Detrás de escena está la avanzada anti-Tapia que tiene como objetivo ganarle la pulseada a Chiqui. Aunque no se trata de un capricho, está claro. Estudiantes hace tiempo que se alejó del Comité Ejecutivo de la AFA. Fue después de que se le diera un reconocimiento no oficial a Rosario Central por haber sido el equipo que más puntos sumó en la Tabla Anual de 2025, algo que ahora está oficializado. Después, llegó el “espaldazo” en Arroyito porque los jugadores pinchas no reconocieron a los rosarinos como campeones y la historia de un enfrentamiento mediático.
Consensos
River también se había alejado de las reuniones que los dirigentes suelen hacer en Ezeiza, pero estuvo representado por Ignacio Villarroel y Agustín Forchieri -ambos estuvieron en la foto del martes- en el último cónclave que se realizó en el predio de la AFA. Fue el 22 de septiembre, cuando presentó un documento de puntos críticos en el que reclamó:
- La reducción gradual de la cantidad de equipos en la Primera División (bajando de los 30 actuales a un proyecto de 24) con la exigencia de que las reglas y formatos no se modifiquen una vez que los campeonatos ya han comenzado.
- El reordenamiento general del calendario anual de competencias y de las fechas o ventanas de transferencia de jugadores para mayor prolijidad.
- La fijación de criterios claros en los procedimientos de la AFA y garantía de un acceso abierto a la información para los clubes.
- La discusión de los roles de la conducción actual (con críticas al sector de Federico Beligoy), establecer criterios objetivos para las designaciones y evaluaciones de rendimiento, y crear un comité independiente que audite dichas evaluaciones.
- La búsqueda de una distribución más solidaria de los recursos económicos entre los clubes y nuevas fuentes de generación de ingresos genuinos por parte de la AFA.
- La reformulación integral de los contratos y del modelo de comercialización de los derechos de TV tanto a nivel nacional como internacional.
Tapia encontró una oposición seria por primera vez desde que fue ungido como presidente, el 29 de marzo de 2017. Quienes acompañarán a Di Carlo y Verón es una incógnita. Por lo bajo, algunos dirigentes del Ascenso están en la sintonía de un cambio. Sobre todo, porque observan que el dinero que distribuye la AFA no les alcanza. Tanto es así que la plataforma LPF Play a partir de ahora será rentada. Los clubes de la Primera C, sin ir más lejos, recibieron un promedio de 700 mil pesos menos a los 12 millones (10.500.000 con el descuento de aportes) que les pagan mensualmente. En Primera, en tanto, varios podrían sumarse a un proyecto diferente al de Chiqui. En 2027 habrá elecciones. Entonces, se verá.