Julio Barrientos, el gaucho al que el amor le jugó una mala pasada y lo convirtió en fugitivo
Junto a su hermano Pedro vivían en la zona de Lobería y Tres Arroyos. Fueron inmortalizados por la pluma de Eduardo Gutiérrez. Se escondieron mucho tiempo en unas cuevas que hoy son un atractivo turístico.