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7 de octubre de 2026 - 18:04

A los 81 años murió Piero, un referente de la canción testimonial

Piero De Benedictis fue el creador de joyas de la música popular latinoamericana como "Para el pueblo lo que es del pueblo", "Soy pan, soy más" y "Mi viejo".

Este miércoles, a los 81 años, murió el cantautor Piero, artista que representó como pocos la canción testimonial como género y marca de época.

Piero Antonio Franco De Benedictis nació en Italia en 1945 y, en 1948, cuando solo tenía tres años, su familia emigró a Argentina. Vivieron en la localidad bonaerense de Banfield y luego se mudaron a Río Negro.

Fue a partir de su educación como seminarista en Viedma que desarrolló tanto su vocación musical como su sensibilidad social. La influencia de sacerdotes tercermundistas como Alejandro Mayol, Eliseo Morales y Carlos Mugica, entre otros, marcaron su desarrollo humano y su identidad musical.

Si bien su debut como artista fue en televisión a mediados de la década del '60 en programas de entretenimiento, luego se replanteó su carrera musical y se retiró tres años para estudiar música y dedicarse a componer, tratando de encontrar su propia voz, su singularidad.

En 1968, por medio de amigos en común, conoció al escritor José Tcherkaski, quien se desempeñaba como periodista en la revista Siete Días. A partir de ese momento integraron una fórmula creativa inoxidable, y el éxito llegó con la canción "Mi viejo", que consagraría nacional e internacionalmente a Piero.

La voz de una época

En 1972 lanzó el disco "Coplas de mi país" y en 1973 "Para el pueblo lo que es del pueblo", propuestas con las que Piero se consagró en la canción testimonial, género que surgió como reacción a la violencia ejercida desde el Estado, la persecución política y las dictaduras militares en toda Latinoamérica.

Temas como como los dos que dan nombre a los discos mencionados, "Que se vayan ellos", "Los americanos" y "Las cosas que pasan" se convirtieron verdaderos himnos coreados en manifestaciones sociales a lo largo de todo el continente.

En 1975 editó la placa "La Sinfonía Inconclusa en la Mar", con canciones basadas en las composiciones del sacerdote tercermundista Alejandro Mayol. Con arreglos musicales de Oscar Cardozo Ocampo, fue el disco más vendido a lo largo de toda su carrera musical.

En 1976, tras el golpe de Estado, Piero tuvo que dejar el país como tantos otros artistas perseguidos y se exilió en España y Colombia. En 1981, cuando se preveía el fin de la dictadura militar en Argentina, Piero se propuso volver y realizó una escala previa en Uruguay.

En 1995 se abocó a la edición de un disco doble dedicado a los derechos de los niños. Participaron en el emprendimiento figuras internacionales como David Gilmour (de Pink Floyd), Annie Lennox y Joaquín Sabina, y nacionales como León Gieco, Jairo, Cristian Castro, Pedro Fernández, Baglietto, Miguel Cantilo y el ídolo del fútbol Diego Maradona. El proyecto fue declarado de interés nacional y las regalías fueron donadas a UNICEF.

En 1997 lanzó el disco "Piero & Pablo Milanés", grabación de un concierto en vivo y en 2001 publicó un nuevo trabajo, incluyendo algunos viejos clásicos y 6 temas inéditos: "30 años de canciones blindadas".

En febrero de 2011 grabó el himno de Banfield, el club de sus amores, convocado por Fútbol para Todos para la cuarta fecha del Torneo Clausura 2011 del fútbol argentino.

Actividad política y causa judicial

En 1998 el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Eduardo Duhalde, designó a Piero como Secretario de Cultura bonaerense. Dos décadas después, en febrero de 2018 se presentó como candidato a la Cámara de Diputados de Italia en las elecciones generales de dicho país, compitiendo por la circunscripción de América Meridional, en la lista del Partido Democrático.

En agosto de 2004 fue imputado junto a otros directivos de la Fundación Buenas Ondas por fraude a la administración pública. Concretamente, se acusaba a la Fundación de haber destinado un terreno de propiedad de Piero para crear una ecogranja educativa en la que niños y adolescentes en estado de vulnerabilidad serían enviados a aprender las tareas rurales para generarse un ingreso. A cambio de esta tarea de educación, la Fundación recibiría un aporte estatal por cada uno de los menores intervinientes.

En el expediente, Piero reconoció que los terrenos eran suyos, pero negó ser el responsable del manejo de las cuentas, aunque en la causa los depósitos del importe de las becas estaban a su nombre. No obstante, tras un derrotero que incluyó una orden de captura en su contra, la causa no llegó a resolverse. Con el pedido de detención vigente, el abogado de Piero pidió que se declare la prescripción de la acción penal por haber transcurrido seis años. La Justicia accedió a este pedido y el 17 de febrero de 2012 cerró la causa. El artista nunca estuvo detenido.

Fuente: Agencia DIB

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