Salta siempre te atrapa

Qué ver y qué hacer en la capital de la provincia norteña y alrededores. Además, una escapada al Tren a las Nubes.

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La catedral es un ícono del centro de la capital salteña. (Turismo Salta)

La provincia de Salta, elegida como unos de los 50 destinos más elegidos del mundo en 2022, según la revista estadounidense y el sitio web de noticias Time, es un destino que, junto a las nuevas y modernas construcciones, preserva edificaciones de paredes blancas, techos rojos y aljibes de la época colonial.

La mayoría de las ciudades ofrece un amplio itinerario cultural repleto de museos, iglesias y antiguas casas, así como las más tentadoras excursiones para todas las edades y gustos. Hoy, además de darnos una vuelta por la capital de la provincia, te presentamos pequeñas localidades y llegamos hasta el Tren de las Nubes, un ícono que ha traspasado las fronteras.

La capital, ciudad de fervores religiosos masivos que se refleja no sólo en su gente sino en cada rincón, conserva muy bien su patrimonio arquitectónico colonial, donde conviven construcciones de paredes blancas, techos de teja rojos y aljibes, con edificios modernos. La ciudad, además, presenta una intensa vida cultural y nocturna donde el folclore, con sus peñas y guitarreadas en los locales de la calle Balcarce, es el protagonista.

El punto de partida suele ser la Plaza 9 de Julio, que atrae a los viajeros con el monumento a Juan Antonio Álvarez de Arenales, gobernador de la provincia en 1824. Este sitio es la original Plaza de Armas construida por los españoles, que según las leyes de Indias debía estar rodeada por los poderes del Estado y la catedral. 

Frente a la plaza está el Cabildo –o lo que quedó de él tras la decisión de fragmentarlo para la urbanización del centro de la ciudad-. Fue la sede de las autoridades desde 1626 hasta 1808 y es al día de hoy el mejor conservado de todo el país. En la actualidad aloja el Museo Histórico del Norte, con carruajes y carretas, y muestras arqueologías precolombinas.

En tanto, la Catedral Basílica, Santuario del Señor y de la Virgen del Milagro, marca el pulso religioso Es de estilo neocolonial y tiene su fachada en color rosa y crema. El edificio que uno puede conocer es del siglo XIX, y se construyó encima del anterior que quedó destruido en un terremoto en 1692. Fue terminado en 1882 con su planta rectangular de tres naves.

Mientras que también en el centro, está la iglesia de San Francisco, una basílica menor que para muchos es la obra maestra. Fue construida tres veces porque las primeras dos se quemó en incendios generados por velas. El actual edificio tiene un sobrecargado estilo italianizante. La imagen más icónica de la fachada de la iglesia es dominada por la torre construida en 1877. Y para seguir con el circuito religioso, hay que darse una vuelta por las afueras de la iglesia de San Bernardo, construida en el siglo XVII delante del cerro que lleva el mismo nombre. Cumplió funciones de hospital en los primeros años de la Guerra de la Independencia, pero a partir de 1820, abandonado a su suerte, fue deteriorándose.

Hacia el cielo

En las afueras de la capital provincial, el mayor desarrollo turístico se aprecia en San Lorenzo, Vaqueros, La Caldera y en el circuito güemesiano. San Lorenzo, una quebrada de vegetación de yungas ubicada a 10 kilómetros del centro, se transformó en un ámbito perfecto para el turismo aventura y el descanso. En Vaqueros, en tanto, se puede disfrutar del Camino de los Artesanos, degustar comidas típicas y conocer las tradiciones gauchescas.

El Sendero de Montaña, en las serranías del este, muestra parte de la historia de las milicias gauchas que lucharon contra los españoles con un recorrido por parajes como La Pedrera, donde el general Güemes derrotó a los realistas en 1814, y La Quesera, donde fue auxiliado tras una herida mortal. También se destacan el Museo de la Vida Rural Salteña, una casona que era el cuartel militar y el hospital de campaña, y Cañada de La Horqueta, donde el 17 de junio de 1821 falleció el héroe salteño. El circuito se complementa con el Fuerte de Cobos, creado a fines del siglo XVI para combatir a los aborígenes del Chaco.

Aunque muchos de los que llegan a la provincia, extranjeros incluidos, optan por viajar por el cielo. Para eso el Tren a las Nubes ofrece una innovadora propuesta que suma trayectos carreteros a su icónico viaje hasta San Antonio de los Cobres, donde los turistas que disfrutan de los paisajes de los valles, las yungas y la Puna, lo abordan para llegar al viaducto La Polvorilla, a 4200 metros sobre el nivel del mar, donde finaliza esta experiencia única.

El recorrido vial del trayecto comienza en la estación Salta, donde los pasajeros abordan los vehículos en los que recorrerán Campo Quijano, Gobernador Solá, El Alfarcito, las quebradas de las Cuevas y del Toro y la llanura de Muñano, hasta San Antonio de los Cobres, donde se aborda el tren para recorrer el tramo final hasta La Polvorilla. (DIB)

*Nota publicada en el suplemento De Viaje