Gestión de riesgos, la otra pata que afina Provincia para combatir inundaciones

El Ministerio de Infraestructura creó una dirección para trabajar en la alerta temprana y en planes de contingencia.

Gestión de riesgos, la otra pata que afina Provincia para combatir inundaciones
Advierten que las obras no eliminan las inundaciones.

Las obras hídricas pueden aminorar las inundaciones, pero no eliminarlas. Esa es la premisa que manejan en la gestión de Axel Kicillof para afinar un punto importante a la hora de pensar cómo disminuir las consecuencias de las inundaciones en el territorio provincial: la gestión de riesgos.

“Todas las obras que ejecuta la Provincia son para minimizar el riesgo de inundación, para atenuarlo. Pero no lo elimina. Las inundaciones son fenómenos naturales sobre los que uno puede actuar de determinada manera y hasta determinado punto”, le explicó a DIB el subsecretario de Recursos Hídricos (dependiente del Ministerio de Infraestructura), Guillermo Jelinski.

La cuenta es simple: los fenómenos climáticos extremos pueden superar a cualquier obra. Por eso, más allá de las cuestiones estructurales, el Gobierno de la provincia de Buenos Aires trabaja sobre “componentes blandos”, para lo que creó recientemente la dirección de Monitoreo Hídrico.

“Los planes de contingencia son fundamentales y tienen que estar en conocimiento de toda la población. Para eso, estamos creando un área de reducción de riesgos de inundaciones. Lo principal es cuidar la vida y los bienes”, contó Jelinski.

La nueva dirección está en proceso de armado de proyectos, aunque el cambio de prioridades por la pandemia por el coronavirus lentificó su organización. La misma se encargará de trabajar en el monitoreo, en la alerta temprana y en el manejo de los planes de emergencia (saber cómo y en dónde protegerse ante fenómenos hídricos), entre otras cuestiones.

Para todo esto, el Gobierno contará con la ayuda de especialistas. Entre ellos, estará Pablo Romanazzi, un experto en hidrología que trabajó en el Plan de Reducción de Riesgos de La Plata, tras la trágica inundación de 2013 que dejó un saldo de 89 víctimas fatales.

“Uno tiene que adaptarse a la cuenca en la que vive y saber los riesgos. Los planes de contingencia son fundamentales y tienen que estar en conocimiento de toda la población”, explicó Jelinski. (DIB) MT