El salteño Kevin Benavides se consagró por segunda vez en el Dakar en motos

El campeón le dedicó su victoria al capitán argentino Lionel Messi y a todo el equipo dirigido por Lionel Scaloni, quienes, según dijo, "lo inspiraron".

El motociclista Kevin Benavides ganó por segunda vez en la categoría motos el Rally Dakar de Arabia Saudita.

El motociclista Kevin Benavides se coronó por segunda vez campeón de la categoría motos en el Rally Dakar de Arabia Saudita. El salteño, piloto del equipo Red Bull KTM, dijo que el triunfo de la Selección de Fútbol en la Copa del Mundo lo inspiró y le dedicó su victoria al capitán argentino Lionel Messi y a todo el equipo dirigido por Lionel Scaloni.

Un saludo para Leo Messi y para toda la Selección Argentina. Creo que su triunfo tuvo mucho que ver, me sentí muy motivado por lo que hizo la Selección, por el desafío de luchar por mi bandera. Por suerte pude ganar en Arabia Saudita y dejar a Argentina en lo más alto del motociclismo a nivel mundial”, declaró el flamante campeón tras llegar a la meta en Dammam.

Benavides, de 34 años, único piloto sudamericano de la historia en ganar el Dakar sobre dos ruedas, repitió la coronación alcanzada en 2021 con la marca japonesa Honda, tras la que decidió cambiarse a KTM en busca de nuevos desafíos.

“No puedo comparar los dos títulos, fueron distintos. El primero fue con Honda, una marca con la que estuve trabajando muchos años, y este es el primero con KTM y eso fue lo que me motivó a hacer el cambio, soy un piloto al que le gusta siempre ir por más, escribir la historia y creo que hoy anoté nuevamente mi nombre en la historia. El 15 de enero de 2023 como había ocurrido el 15 de enero de 2021. Elegí creer y acá estamos”, celebró.

En tanto, sobre lo que significa estar en un nivel de máxima competencia, Benavides hizo una declaración como la de Emiliano “Dibu” Martínez en su momento, e hizo referencia a la importancia de tener acompañamiento psicológico para alcanzar metas y aceptar dificultades. “Hablé mucho con mi psicólogo y puse la mente en blanco, sin pensar tanto en las posibilidades y sabiendo que podía ser primero, segundo o tercero. En definitiva tenía que hacer mi trabajo, que es manejar lo mejor que se pueda. Por suerte se dio, lo conseguí. Toqué el cielo con las manos nuevamente”, concluyó. (DIB) ACR