Caso Johana Ramallo: detuvieron a un hombre que presuntamente manejaba la “zona roja” de La Plata

El hombre fue identificado por la Policía como Federico Razari, alias "El Ruso".

La madre de Johana Ramallo junto a una fotografía de su hija, en los tribunales platenses.
La madre de Johana Ramallo junto a una fotografía de su hija, en los tribunales platenses.

Un hombre quedó detenido como sospechoso de manejar la explotación sexual de la denominada “zona roja” de La Plata, en el marco de la causa en la que se investiga el femicidio de Johana Ramallo, quien desapareció en julio 2017 y cuyos restos mutilados se hallaron en agosto de 2018 en las costas de la ciudad de Berisso.

El hombre fue identificado por la Policía como Federico Razari, alias “El Ruso”, y fue apresado por orden del juez federal platense Alejo Ramos Padilla, a cargo del expediente por la desaparición y posterior asesinato de Johana.

“El detenido se negó a responder preguntas y ahora será el magistrado quien resolverá si mantiene su detención”, detalló la fuente.

El 21 de diciembre último, Ramos Padilla procesó a cinco mujeres y tres hombres en el marco de esta causa, por su participación en la explotación sexual de mujeres y comercialización de drogas en la denominada “zona roja” de La Plata.

Para el juez “ese complejo escenario de comercio y abuso en el consumo de estupefacientes, de explotación sexual de mujeres y de violencia a las que fueron sometidas muchas de las trabajadoras sexuales que desarrollaban sus actividades en la ‘zona roja’, conformaron las condiciones de posibilidad de múltiples episodios de violencia en la zona y, en particular, el contexto para que ocurriera la desaparición y posterior muerte de Johana”.

Las mujeres explotadas “se encontraban en situaciones de extrema vulnerabilidad desde una perspectiva tanto social, como económica, vincular y familiar, presentando en algunos casos, además, fragilidad en su salud física y psíquica”.

Johana fue vista por última vez el 26 de julio de 2017, cuando salió de su casa, donde vivía con su madre y su pequeña hija, con la promesa que regresaría a las 20.30 de ese día, lo que nunca ocurrió.

Casi dos meses antes de desaparecer, Johana se había separado del padre de la niña, había regresado a la casa de Marta y los problemas económicos la habían puesto en situación de prostitución.

La última imagen suya fue tomada por la cámara de seguridad de una estación de servicio situada en las calles 1 y 63 de La Plata, en la que se la ve entrando a un baño ese mismo día, poco después de salir de su hogar.

Los restos mutilados de su cuerpo fueron hallados en las costas de la ciudad de Berisso en agosto de 2018, aunque no fueron identificados como pertenecientes a la joven hasta 2019.

Aunque aún no se determinó el autor material de su femicidio, la investigación trabaja sobre el contexto en el que se produjo y en la forma en que operaba una red de explotación sexual, tráfico y comercialización de drogas en la zona roja” de La Plata. (DIB)