Autorizan los estudios de Fases II y III de la vacuna ARVAC Cecilia Grierson contra el coronavirus

Tras la aprobación de ANMAT, los ensayos clínicos serán realizados en voluntarios adultos previamente vacunados contra el virus SARS-CoV-2.

Juliana Cassattaro, bióloga y directora del proyecto de la vacuna argentina, con parte de su equipo de trabajo. (Ministerio de Salud de la Nación)

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) autorizó el inicio de los estudios de Fases II y III para evaluar la seguridad, tolerabilidad e inmunogenicidad de la vacuna nacional ARVAC Cecilia Grierson, desarrollada en conjunto por el CONICET, la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y el Laboratorio Pablo Cassará.

“Contar con una vacuna de producción nacional contra Covid-19, desarrollada por investigadoras e investigadores argentinos, es una muestra concreta de lo que podemos lograr cuando el sector público y el privado aunamos esfuerzos y trabajamos en conjunto”, consideró la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti.

Tras la aprobación recibida por ANMAT, la vacuna ARVAC Cecilia Grierson (ARVAC CG) está en condiciones de avanzar con los estudios clínicos de Fase II y III, que serán realizados en voluntarios adultos previamente vacunados contra el virus SARS-CoV-2.

La búsqueda de esta población se orienta a personas que ya hayan cumplido 18 años de edad o más, que se encuentren sanos y que hayan recibido dos dosis del esquema primario de la vacuna contra Covid-19, a los que se les aplicará el esquema de refuerzo de la vacuna en estudio. Los periodos interdosis serán los recomendados por el Ministerio de Salud de la Nación en los esquemas de vacunación publicados.

Cabe destacar que a partir de los resultados parciales de la Fase I, se obtuvo información de seguridad preliminar que demostró que la vacuna ARVAC Cecilia Grierson es segura y muy inmunogénica. A su vez, se comprobó que una dosis de refuerzo incrementa hasta 30 veces los anticuerpos neutralizantes contra las variantes del virus Ómicron y Gamma.

Pensada para dosis de refuerzo en personas ya inmunizadas, la vacuna Arvac-Cecilia Grierson se basa en la tecnología de proteínas recombinantes, una tecnología segura que ya se aplica en las vacunas contra la Hepatitis B en niños recién nacidos desde hace más de 20 años o más recientemente, el Virus del Papiloma HUmano (VPH). Se trata de una plataforma que ha demostrado seguridad y que puede adaptarse fácilmente ante el surgimiento de nuevas variantes a nivel regional o mundial.

Además, esta vacuna podrá ser almacenada entre 2 y 8°C (temperatura de heladera), lo que permitirá que las dosis de la ARVAC Cecilia Grierson, a diferencia de las primeras vacunas contra el COVID-19, sean más económicas, fáciles de producir y de distribuir. (DIB) ACR