Cristina Fernández recusará al juez Julián Ercolini de la causa que según sus dichos “persigue a sus hijos”

La causa investiga el accionar de los exfuncionarios Alberto Abad y Leandro Cuccioli en la conducción de la AFIP durante el macrismo.

Obra pública: Casación ratificó a los jueces y fiscales recusados por Cristina
La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. (Archivo)

La vicepresidanta de la Nación, Cristina Fernández, anunció que dio la orden a sus abogados Carlos Alberto Beraldi y Ary Rubén Llernovoy de recusar al juez Julián Ercolini en la causa que investiga “una serie de operaciones delictivas ejecutadas desde las más altas esferas de la Administración Federal de Ingresos Públicos entre diciembre de 2015 y diciembre de 2019 en contra de la familia Kirchner”, de acuerdo al escrito que presentó. “Tales maniobras se desarrollaron en connivencia con otros órganos del Poder Ejecutivo Nacional y miembros del Poder Judicial de la Nación y del Ministerio Público Fiscal de la Nación”, agregó el escrito.

La investigación que inició la AFIP investiga el accionar de los exfuncionarios Alberto Abad y Leandro Cuccioli, en la conducción del organismo.

A través de su cuenta de Twitter, la exmandataria compartió el texto completo de la recusación y aseveró: “He instruido a mi abogado para que recuse al juez Ercolini en la causa en que investiga las maniobras ilegales llevadas a cabo por Alberto Abad y Leandro Cuccioli desde la AFIP, durante la gestión de Mauricio Macri, para perseguirnos a mí y a mis dos hijos”.

Fernández de Kirchner apuntó además que “la recusación a Ercolini se fundamenta en su ya célebre viaje a Lago Escondido junto con otros jueces, funcionarios de (Horacio) Rodríguez Larreta, agentes de inteligencia y directivos del grupo Clarín Telecom”.

En el texto, entre otros puntos, se indicó que “se constató la existencia de miles de consultas en las bases de datos de la AFIP respecto a los miembros de la familia Kirchner -en las que consta información amparada por el secreto fiscal-, al margen de los procedimientos reglados y sin fundamento alguno que justificara semejantes intromisiones. Para peor, se pudo detectar que se eliminaron rastros informáticos para no dejar huellas de otras consultas efectuadas de manera ilegal”. (DIB)