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02/08/2022
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Caso García Belsunce: más escuchas, un fusil y el insulto de Pachelo a María Marta

En la quinta audiencia del tercer juicio por el crimen de la socióloga declararon un exvigilador y un exvecino del country Carmel.

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Una escucha telefónica donde el acusado Nicolás Pachelo menciona de manera denigrante a María Marta García Belsunce fue incorporado al juicio oral por el crimen de la socióloga, donde además un testigo criticó duramente al primer fiscal del caso, Diego Molina Pico, al asegurar que tenía “una vocación por rehuir de todo lo que involucrara” al vecino sospechoso y que fue “el principal encubridor” del homicidio.

Además, la quinta audiencia del tercer juicio por el hecho que tiene en el banquillo de los acusados al vecino y a los exvigiladores Norberto Glennon (57) y José Ortiz (45), contó con el testimonio de un empleado de seguridad del country Carmel, quien aseguró que a pedido de sus superiores durante las semanas previas al crimen tuvo que realizar un seguimiento especial sobre los movimientos de Pachelo y de su entonces esposa, a quienes apodaban “Romeo y Julieta”, ante las sospechas que recaían sobre él por robos en el predio.

La audiencia comenzó con la reproducción de tres escuchas telefónicas de Pachelo que ya habían sido mencionadas ayer por el excomisario Alejandro Elorz, en una de las cuales el vecino del Carmel hacía referencia a que poseía un fusil en su casa del barrio privado.

“Es todo negro, con culata negra, y carga tres tiros. Es una bestia, tirás a un árbol y lo partís, es una bestia”, se escucha decir a Pachelo en una comunicación telefónica con otro hombre.

Pero la escucha más llamativa fue otra en la que el acusado de matar a la socióloga habla con un amigo y menciona de manera denigrante a María Marta García Belsunce, a quien trata de “vieja conchuda”.

En tanto, el testigo Fernando Sansuste, quien al momento del hecho era vecino del Carmel y vicepresidente de la Comisión Directiva del barrio privado, expresó que se sintió intimidado por Pachelo meses antes del hecho, cuando denunció que el ahora acusado le robó sus palos de golf y días más tarde aparecieron las fundas de esos objetos colgadas de árbol de su casa.

El testimonio de este vecino generó una de los dos fuertes cruces que mantuvo el fiscal general adjunto de San Isidro Patricio Ferrari con el juez Andrejin, a quien acusó de ser “parcial con las preguntas”, consignó un despacho de agencia Télam.

El testigo Carlos Alberto Villalba, quien en octubre de 2002 trabajaba como vigilador y estaba a cargo de un seguimiento especial de Pachelo y de su esposa, a quienes había denominado “Romeo y Julieta” dijo que por sus problemas de vista apenas podía distinguir objetos de lejos.

De acuerdo a la investigación, el seguimiento a Pachelo había sido solicitado por las autoridades del Carmel a la empresa de seguridad del barrio como consecuencia de las denuncias por los robos de palos de golf en distintas casas.

Sin embargo, el 27 de octubre de ese año, justo el día del crimen de María Marta, el vigilador no estuvo cumpliendo su rol de “sombra” de Pachelo, porque le pidieron que fuera a otro country, aunque no recordó en el juicio quién fue la persona que le ordenó la modificación de su lugar de trabajo.

A su turno, Alejandro Arauz Castex, miembro de la Comisión de Seguridad de Carmel, quien apuntó a Pachelo y criticó la labor del fiscal Molina Pico en la investigación del crimen de la socióloga.

En su declaración ante el Tribunal, el testigo dijo que “Pachelo fue la persona que estuvo más cerca del lugar del asesinato y del momento del hecho”, y también brindó detalles sobre el supuesto robo del cofre en la casa de María Marta con una chequera, cuya denuncia “el fiscal no quiso incluir en el expediente”.

María Marta fue ejecutada a balazos en su casa del country Carmel, de Pilar el 27 de octubre del 2002, y para los fiscales el robo fue el móvil del crimen.

Por primera vez en la historia de la causa, en este juicio Carrascosa (77) actúa como particular damnificado tras casi 20 años en los que fue imputado, juzgado, condenado primero por encubrimiento y luego a perpetua como autor del homicidio, estar preso entre 2009 a 2015 en un penal y un año más en prisión domiciliaria, recuperar su libertad y ser absuelto de manera definitiva por la Corte Suprema en 2020. (DIB) ACR

 
 

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