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17/05/2022
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Cinco catedrales para descubrir en Argentina

En un tradicional recorrido por los principales templos del país, se puede incluir edificios emblemáticos, con historia y valor patrimonial.

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Desde las pequeñas iglesias del Norte argentino, hasta las grandes catedrales testigos del paso de la historia, los templos religiosos son un imán para los turistas que recorren ciudades en búsqueda se sorprenderse con estas construcciones. Un paseo por cinco de las principales del territorio argentino.

Buenos Aires

Ubicada frente a la Plaza de Mayo, la Catedral Metropolitana es la principal sede de la Iglesia Católica de Argentina, y guarda un largo derrotero en torno a su construcción. Es que el edificio actual es la sexta construcción que se realizó en este lugar desde la segunda fundación de la capital del país.

La primera construcción data de 1593 y la definitiva comenzó en 1752 bajo la dirección del arquitecto italiano Antonio Masella y se terminó en 1852. Su estilo neoclásico es un perfil poco usado en las catedrales -se parece más a un templo griego-. Su fachada fue diseñada por los franceses Próspero Catelin y Pedro Benoit, quienes eligieron 12 columnas que simbolizan a los doce apóstoles.

Su nave central está próxima a los 100 metros de largo, y su piso, de especial belleza de mosaicos diminutos, tiene una superficie que se aproxima a los 3 mil metros cuadrados. Es uno de los pocos edificios catedralicios de Argentina que posee una nártex. Este consiste en un pórtico de entrada, cerrado, con lo que podríamos “llamar doble pórtico”, como si fuera un gran vestíbulo, anexo a las naves de templo. Aquí yacen, además, los restos del General José de San Martín.

Córdoba

Iglesia matriz de la ciudad de Córdoba, es considerada la cuarta Maravilla Artificial de la provincia. Patrimonio y emblema, los planos de la Catedral datan de 1577 y empezó a construirse en 1599, aunque ese edificio original se derrumbó en 1677. Años después, en el mismo lugar, se inició la construcción de esta joya de la arquitectura colonial. Fue librada a los fieles el 25 de mayo de 1578 y consagrada en 1784.

En su frente no hay unidad de estilo, por haber intervenido distintos alarifes, pero se la reconoce como un magnífico monumento, único en el país. Para el arquitecto Jaime Roca, “el pórtico pertenece al renacimiento clásico. Las torres y cúpula son de un acento puramente barroco, con elementos indígenas en la decoración, mientras que los torreones de la cúpula le dan un carácter románico español. En las torres y en la cúpula se advierte el arte indoamericano”.

Salta

Ubicada frente a la Plaza central, la catedral salteña vio la luz hacia 1882, y es considerado uno de los templos más bellos del país. Con una decoración interior, simétrica y suntuosa, se destaca la ornamentación en oro y el soberbio altar mayor, obra del padre Luis Giorgi.
Declarado en 1941 como monumento histórico nacional, el edificio forma un conjunto con el Palacio archiépiscopal que está a su lado, residencia del arzobispo y podría describirse su estilo con reminiscencias barrocas como un eclecticismo neobarroco de fines de siglo XIX. En la fachada se enfatiza la entrada principal y se destaca su balcón arequipeño, que fue utilizado por el Papa Juan Pablo II en el año 1987 para saludar a los feligreses en su visita a esa ciudad.

El Panteón de las Glorias del Norte que se encuentra en su interior fue creado para guardar las urnas cinerarias. Con el tiempo fueron incorporándose los restos de otros próceres nacionales. Actualmente alberga los restos de los guerreros de la Independencia, entre los que encontramos a Facundo de Zuviría, Martina Silva de Gurruchaga -Generala del Ejército de la Patria- y al soldado desconocido.

La Catedral platense y su lujo interior. (Archivo)

Luján

Fue el 4 de diciembre de 1910 cuando el obispo platense Juan Nepomuceno Terrero, bendijo el interior del edificio de la nave principal, aunque fue recién en 1935 que se completó su estructura.

El edificio de la Basílica tiene 106,05 metros de altura, 68,5 de ancho y 104 metros de largo. La obra es de estilo neogótico ojival y lo rodea una reja de hierro que presenta el monograma de la Virgen María. Se accede a través de una escalera de mármol blanco de 15 peldaños.

Dentro de la Basílica, el viajero puede asombrarse con las esculturas de mármol de Carrara traídas especialmente para ésta construcción. Dentro del templo se puede realizar una visita guiada donde uno se acercará a la historia de su construcción. En tanto, una de las “vedette” del lugar es el impactante órgano.

La Plata

En todo el mundo, sólo las iglesias de Colonia, Amiens, Santa María del Fiore, de Florencia, y San Pablo, de Londres, superan en superficie cubierta a la catedral de La Plata. Sus 7 mil metros cuadrados bajo techo le aseguran el primer lugar entre las iglesias de estilo neogótico más grandes de América. De estilo neogótico, construida íntegramente en ladrillos, la Catedral de La Plata figura inscripta desde 1996 en los mármoles del piso de la Basílica de San Pedro, Roma, por ser una de las más grandes del mundo. 

Desde la colocación de la piedra fundamental, en 1884, y su posterior habilitación, en 1932, la catedral creció mucho. Después de sobreponerse a las casi cinco décadas de paralización de las obras, desde los años 40, hoy el edificio mide 120 metros de largo por 76 de frente. Tiene capacidad para albergar a 14 mil personas y las estimaciones dicen que alrededor de un millón la visitan por año.

Es notable la belleza de su piso pulido a espejo, realizado en piedra granítica procedente de Olavarría (rosado), Calamuchita (negro) y San Luis (gris). Con 89 ventanales, 37 son vitrales franceses y alemanes, representan al Antiguo y al Nuevo Testamento. (DIB)

*Nota publicada en el suplemento De Viaje

 
 

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