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20/01/2022
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Salvador de Bahía, la “Roma Negra”

Es un paraíso tropical con kilómetros de playa y un destacado legado histórico relacionado con África.

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En el estado de Bahía, Salvador, que otrora fuera la primera capital del Brasil colonial y fundada oficialmente por los portugueses en 1549, emana una gran influencia de raíces africanas. No en vano fue denominada “Roma Negra” por ser el distrito brasileño que cuenta con el más alto porcentaje de negros fuera de África, muchos descendientes de aquellos que provenían del Golfo de Benin y Sudán. Y eso se nota en las calles, en las costumbres y también en su rica historia, mezcla de culturas, credos, colores y sabores.

1. Pelourinho

Se trata del centro histórico de la ciudad, que de zona de castigo a los esclavos en épocas coloniales pasó con el tiempo a transformarse en espacio cultural. Su nombre proviene de la palabra -en español- picota, una columna de piedra donde eran torturados los “criminales” que no respondían a los dictámenes de las autoridades del momento. Tras la abolición de la esclavitud en Brasil en 1888, los artistas de distintos géneros ocuparon el área, que tomó ribetes culturales muy significativos para la urbe costera.

Su belleza única lo llevó a formar parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Este histórico barrio está repleto de calles adoquinadas y encantadores palacios del siglo XVII que juntos crean una atmósfera irrepetible.

2. Elevador Lacerda

Este ascensor público del siglo XIX, ubicado en el barrio de Comércio, conecta la Ciudad Baja con la Ciudad Alta y se considera uno de los principales atractivos. Desde sus torres de 72 metros de altura se aprecia la espectacular bahía de Todos los Santos.

El elevador, que tiene un costo simbólico y que en tan sólo 20 segundos lleva a los visitantes desde la Praça Tomé de Souza en la Ciudad Alta hasta la Praça Cairu en la Ciudad Baja, está muy poco antes de llegar al Centro Histórico de Salvador de Bahía y muy próximo al puerto. Como recomendación, se puede dedicar un día para conocer toda esta interesante región de la primera capital de Brasil. Es uno de los ascensores más largos del mundo y transporta de a 120 personas por vez, en cuatro unidades.

3. Mercado Modelo

Uno de los buenos motivos para utilizar el Elevador Lacerda, es para llegar al Mercado Modelo, ubicado en la ciudad baja, a muy pocos metros del puerto. Se trata de un mercado antiguo construido en 1861 y que en sus inicios era el lugar de descargo de mercaderías desde los barcos.

Actualmente tiene dos pisos y cobija unos 250 puestos donde se pueden conseguir ropa tradicional, instrumentos musicales, bisutería, souvenires, artículos religiosos y mucho más. Los precios son de lo más variados y el regateo es muy utilizado, pudiendo conseguir de esta manera costos más convenientes.

Una mujer vestida con un traje típico de Bahía mientras camina por una calle. (Xinhua)

4. Las iglesias

Para los religiosos, amantes de lo arquitectónico o ávidos curiosos, se aconseja dar una vuelta por algunas de las iglesias como la de Nuestro Señor de Bomfim, San Francisco o Nuestra Señora de los Pretos. Un dato es clave para entender el culto religioso: el municipio posee 365 iglesias, una por cada día del año.

En el caso de la Iglesia de San Francisco de Asís, ubicada en el casco antiguo de la ciudad y construida en el siglo XVI, es uno de los principales monumentos de la época colonial brasileña. Su opulento interior está decorado con 100 kg de oro y azulejos enviados desde Portugal en 1743.

Mientras que Bonfim es el único santo de la religión católica que tiene su versión en el candomblé (Oxalá). Su iglesia está ubicada en la colina sagrada, en el barrio Bonfim y se dice que solía cumplir todos y cada uno de los pedidos que sus fieles le hacían. Al visitar Bonfim, se puede aprovechar el paseo y conocer el barrio de Ribeira, donde se encuentra la Heladería de Ribeira, un clásico de la ciudad.

5. Farol da Barra

El faro más conocido y fotografiado de todo Salvador es elegido por turistas y bahianos que se concentran todas las tardes para disfrutar de una bellísima puesta de sol. Construido dentro del Forte de Santo Antônio da Barra, este dueto conforma la inequívoca postal turística de la ciudad y regala una imagen que hace aún más especial, el paseo por la aclamada Orla de Barra.

Dentro del Forte, funciona el Museo Náutico da Bahía, que además de entrar en contacto con la historia de la ciudad a través de imágenes, relatos y documentos de la época, permite el acceso al Farol.

6. Las playas

Las playas preferidas son Ondina, Pituba, Artistas, Itapuá y Flamengo. Ésta última más alejada (hora y media de bus desde Barra) y con amplios espacios y mar abierto. Allí se destaca la Barranca de Loro, una de las más concurridas de la región.

La mencionada playa de Porto da Barra, la única bañada por la Bahía de todos los Santos, en la zona sur, a unos minutos del Faro, es punto obligado de foráneos y residentes. Sin olas y con aguas calmas, es espléndida para nadar, practicar standup-paddle (mezcla de remo y surf) y dejarse atrapar por el sol y la arena.

La costanera está repleta de restaurantes. Pero para comer no hace falta salir de la playa ya que allí también hay puestos para degustar ostras y camarones, entre otras cosas. (DIB) FD

 
 

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