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25/07/2021
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Internos de un penal de San Martín donan tapabocas y camisolines para un hospital

La entrega de los elementos de bioseguridad hechos por los presos se realizó gracias al cura José María Di Paola, más conocido como el Padre Pepe.

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Privados de libertad de la Unidad 48 San Martín del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) confeccionaron y donaron 4 mil tapabocas y mil camisolines que fueron destinados al Hospital Belgrano de ese partido del Conurbano norte. La donación, que tuvo el objetivo de ayudar a afrontar la emergencia sanitaria por la pandemia de la Covid-19, fue realizada a través del sacerdote José María Di Paola, más conocido como el Padre Pepe.

La entrega de la producción se llevó a cabo en las instalaciones del penal en el marco del programa “Más trabajo, menos reincidencia”, impulsado por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, por el cual los internos se forman en oficios, realizan tareas laborales y colaboran con la comunidad.

Bajo las medidas que establece el protocolo del Covid 19, el evento contó con la presencia Padre Pepe, el subdirector general de Trabajo Penitenciario, Pablo Gascue, el jefe de Complejo Penitenciario San Martín, Luis Benítez, el director de la Unidad 48, Cristian Aristegui, entre otras autoridades y los internos que realizaron esta experiencia solidaria.

Durante el encuentro, el religioso entregó además unos diplomas de agradecimiento y reconocimiento a las personas privadas de libertad por su labor.

El Padre Pepe es sacerdote del clero diocesano de la arquidiócesis de Buenos Aires. Durante 13 años estuvo a cargo de la parroquia de la Villa 21. Creó el Hogar de Cristo, un programa de recuperación de la adicción a las drogas de la Parroquia Virgen de Caacupé del barrio porteño de Barracas. Actualmente, está al frente de la parroquia de la villa La Cárcova, en San Martín.

Corte y confección

La iniciativa de las donaciones surgió del curso de costura que se desarrolla en esa cárcel donde participan quince personas que desde los inicios de la pandemia se encuentran abocadas a la fabricación de elementos de bioseguridad para entregarlos a sectores necesitados como vecinos de barrios carenciados, comedores y hospitales de la zona.

En este espacio, que funciona de lunes a viernes y está coordinado por Carlos, uno de los internos, el grupo aplica lo aprendido sobre el uso de máquinas de coser, realiza tareas de corte y confección, armado y empaquetado de tapabocas en talles para niños y adultos y camisolines hospitalarios, en una actividad que cuenta con la colaboración de la fundación del Padre Pepe.

Este trabajo es parte de las capacitaciones que se promueven desde la Subdirección General de Trabajo y desde la Dirección General de Asistencia y Tratamiento del SPB, con el fin de “brindar herramientas a los internos para su inclusión social y que puedan capitalizar así su tiempo de detención en una tarea que implica un servicio a la comunidad”, se indicó en un comunicado. (DIB) MM

 
 

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