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12/04/2021
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Ranchos, una tranquila ciudad nacida en la línea de fortines

La localidad, fundada en 1781 como parte de la defensa contra ataques de los indios, atrae hoy muchos turistas por sus museos y su laguna.

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La Autovía 2 es la ruta más conocida de la provincia de Buenos Aires. Por ella, a pocos kilómetros de dejar la Capital Federal se arriba a Chascomús. Pero aquí el viajero puede desviarse por la Ruta Provincial 20 y en algunos minutos llegar a uno de los más antiguos pueblos bonaerenses: Ranchos, fundado como fortín el 15 de enero de 1781. Nacido en los momentos en que la defensa contra los ataques de los indios era más necesaria, la localidad pasó por muchas etapas hasta convertirse en la tranquila ciudad de economía agroganadera que es hoy, a la orilla de una preciosa laguna.

La entrada a Ranchos. (truenotour.blogspot.com)
La entrada a Ranchos. (truenotour.blogspot.com)

Esta historia comenzó a mediados del siglo XVIII, cuando los malones eran cosa de todos los días, en busca sobre todo del codiciado ganado que vagaba suelto por los campos; todavía faltaban largas décadas para que se empezara a alambrar. En esa situación, y tras muchos problemas con los soldados de los fortines, Juan José de Vértiz, quien fuera primero gobernador y luego virrey del Río de la Plata, ordenó la construcción de fortificaciones más avanzadas. Iban a servir no solo para contener los avances de los indios sino también para incorporar tierras fértiles y empezar a sembrar alimentos para las poblaciones ya establecidas. El 15 de enero de 1781, entonces, se inauguró el fuerte “Nuestra Señora del Pilar de los Ranchos”, nombre que menciona las únicas construcciones del lugar. Ese mismo año también se construyeron los fuertes de Chascomús, Monte, Luján y Salto, además de los fortines de Lobos, Navarro, Areco, Rojas, Mercedes y Melincué.

En ese momento el fortín pertenecía al Pago de la Magdalena, pero tres años después el “pago” se dividió en los partidos de Magdalena, Quilmes y San Vicente. Ranchos quedó en este último hasta 1821, cuando ganó categoría de partido.

Ordenamiento político

En 1822 se nombró el primer juez de paz y recién en 1855 se construye el edificio municipal. La intendencia trabajó allí hasta 1939, cuando durante el gobierno de Manuel Fresco se levantó el edificio actual de características líneas art decó.

Mientras tanto, hacia la década de 1840 se empiezan a levantar los primeros edificios y en 1865 ocurre un acontecimiento fundamental: se inaugura la estación de tren, de la línea Ferrocarril del Sud. Ranchos ya tenía conexión con Chascomús, y en 1871 se inaugura el servicio del Ferrocarril Oeste, que uniría a la ciudad con Azul.

En 1891 se promulga una ley que dispone que tanto el pueblo como el partido se llamen General Paz, aunque la gente seguía llamando a la localidad Ranchos, como la estación. Recién en 1972 se restituye a la ciudad cabecera de partido la denominación Ranchos.

Polo y pato

Una curiosidad: en el partido de General Paz existe una localidad llamada Villanueva, donde llegó en 1881 en tren el entonces príncipe de Gales, y luego rey de Inglaterra y emperador de la India, Eduardo VII. El viaje fue para visitar la estancia Negrete, que pertenecía al ciudadano británico David Shennan. Allí se jugó en 1875 el primer partido de polo en el país.

Ranchos también es importante en la historia de otro deporte: el pato. Prohibido en 1822 bajo la gobernación de Martín Rodríguez, tuvo que pasar más de un siglo hasta que lo volvió a permitir otro gobernador, Manuel Fresco. Allí se creó la Federación Argentina de Pato y se establecieron varios campos de juego, entre ellos “El Siasgo”, en Villanueva. En 1953 un decreto del presidente Juan Domingo Perón declaró al pato “deporte nacional”.

Atractivos

Como se ha visto, Ranchos tiene mucha historia, que ha devenido en un tranquilo presente. Según el último censo, cuenta con unos 11.000 habitantes. Su economía depende del campo y posee muchos atractivos para el visitante, ligados a la ruralidad.

En el centro histórico se levantan atractivas construcciones, como la ya mencionada Municipalidad, parte del plan del gobernador Manuel Fresco en la década de 1930 para renovar edificios públicos. La “vieja” intendencia es ahora sede de la Sociedad Rural del partido de General Paz.

También es notable la iglesia de Nuestra Señora del Pilar, empezada a levantar en 1863 para reemplazar la anterior parroquia de adobe cocido y techo de paja. La iglesia nueva posee la imagen de Nuestra Señora del Pilar, traída desde Zaragoza (España) por los primeros inmigrantes llegados a Ranchos. Su fiesta patronal es el 12 de octubre y hay actos en su honor durante todo el mes.

La iglesia de Nuestra Señora del Pilar. (viviranchos.blogspot.com)
La iglesia de Nuestra Señora del Pilar. (viviranchos.blogspot.com)

Además, en 1967 se levantó una réplica del fuerte original, aquel de 1781 que dio origen al pueblo. También es un gran atractivo turístico, al igual que el Museo Histórico, donde se aprecian objetos de época donados por familias de la zona, armas, farolas de principios del siglo XIX y figuras de personajes de época en cera, entre otras maravillas. No es la única institución de su tipo en Ranchos, ya que también es muy interesante el Museo Ferroviario.

Laguna de Ranchos. (viviranchos.blogspot.com)
Laguna de Ranchos. (viviranchos.blogspot.com)

Pero en estas épocas veraniegas, demás del Festival de Fortines, lo que atrae más gente es, claro, la Laguna de Ranchos. En ella se pueden avistar aves autóctonas, acampar y practicar pesca deportiva y canotaje. Cuenta también con un balneario con pileta climatizada. Todas estas actividades, claro, están hoy restringidas en el contexto de la pandemia de coronavirus, pero ya se avecina el momento en el que se podrán volver a disfrutar en familia. (DIB) MM

 
 

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