26.4 C
La Plata
26/01/2021
Inicio Sociedad Jennifer Dahlgren: “Muchas veces siento que recibimos el mensaje de rechazar nuestros...

Jennifer Dahlgren: “Muchas veces siento que recibimos el mensaje de rechazar nuestros cuerpos”

La atleta argentina iniciará por estos días la pretemporada de cara a su último año de carrera, con la ilusión de ir a Tokio.

Publicidad
Publicidad

Por Gastón M. Luppi, de la redacción de DIB

Llegó 2021, curiosamente, año olímpico. No estaba en los planes doce meses atrás, cuando ni siquiera se hablaba de tapabocas, ASPO, DISPO y otras palabras, cambios en la vida y tristezas que dejó 2020. Un 2020 que, por ejemplo, iba a marcar el cierre de carrera para Jennifer Dahlgren (36), la destacada atleta argentina que buscaba clasificarse a sus quintos Juegos Olímpicos.

En 2020 no hubo Juegos, para Dahlgren ni para nadie, pero tampoco hubo retiro. Y pasadas las Fiestas junto a la familia en Houston, la lanzadora de martillo se prepara para encarar la pretemporada con la ilusión de sumar Tokio 2021 a sus participaciones en Atenas 2004, Pekín 2008, Londres 2012 y Río de Janeiro 2016.

El fin de semana previo a la Navidad, Dahlgren cerró el año con victoria en el 100º Campeonato Nacional de Mayores de atletismo, en Rosario. Fue el undécimo título en la especialidad (15º en total) para quien desde 2010 es dueña del récord sudamericano de martillo, con una marca de 73m74. Sin embargo, esta vez ganó en una ajustada definición y con un último mejor registro de 62m76.

“Cuando hablamos de alto rendimiento suele hablarse de los resultados. Pero en la instancia que estoy transitando, el último año de mi carrera, se trata mucho más de objetivos puntuales, disfrutar y cerrar una etapa que fue muy larga: 23 años en 2021. Quiero despedirme disfrutando, desafiándome”, le dice Dahlgren a la Agencia DIB. En esa línea, campeona Nacional en Rosario, “el resultado no fue el deseado, pero fue un año muy duro anímicamente, como todo el mundo lo sabe”. Y pone en contexto: “La vuelta a las competencias después de quince meses me fue más difícil de lo pensado, y todavía no me hallo”.

Pandemia de por medio, no obstante, Dahlgren habla de quince meses sin competencia. Es que en octubre de 2019 pasó por el quirófano para quitarse un tornillo que le habían colocado en un sobrehueso del pie, en 2007, y que había empezado a molestar. Luego sobrevino el yeso y la rehabilitación. Eso sí, desde más allá de las pistas celebró una conquista: el Congreso Nacional sancionó ese 2019 la Ley de Talles, que tuvo en Dahlgren a una de las caras visibles de esa forma de discriminación: “Un año atrás -escribió en Instagram el 20 de noviembre del 19- lloraba en mi auto frustrada con mi cuerpo por no entrar dentro de los parámetros de la moda (…) somos muchas personas que sufrimos durante muchos años esta discriminación de la mano de la industria de la moda. Pero nuestras voces fueron escuchadas y hoy en la Cámara de Diputados votaron a favor de esta ley tan especial y esencial”.

Dahlgren, desde sus redes, pedido de reglamentación e implementación de la ley de talles. (Instagram: @jennydahlgren)
Dahlgren, desde sus redes, pedido de reglamentación e implementación de la ley de talles. (Instagram: @jennydahlgren)

Dahlgren usa las redes sociales. Allí muestra sus rutinas de entrenamiento, sus pasatiempos, el nuevo hogar, abrió un perfil de “recetas ricas, simples y saludables” y enseña mucho a partir de su cuerpo. “Para mí las redes es un desquite, una forma de hacer catarsis, una forma de compartir las cosas que me pasan. Pero durante la cuarentena, encerrados, creo que todos estábamos raspando el fondo del barril de las ganas y de la energía. Y al ser deportista siempre sos el ejemplo, la gente te busca como inspiración, y llegó un momento en que sentía que no tenía más inspiración para brindar algo al otro. Hasta que en abril abrí la cuenta ‘Cocinando con Jenny’, un proceso lindo, la gente se conectó, me gusta”.

Y en mayo de 2020 Dahlgren publicó en sus redes una foto de la balanza: 99,9. “17 kilos entre enero y mayo!!! Desde los 16 años que no peso por debajo de los 100 kilos y obviamente en ese entonces no tenía la masa muscular que tengo ahora. Así que súper feliz!!!”, posteó. Es que durante el año fue publicando en Instagram los pasos que va dando junto a su nutricionista.

“Es un camino de toda la vida de sentir frustraciones con el cuerpo y tratar de separar un poco de dónde vienen esas frustraciones, quién las enseña a la sociedad”, le explica a DIB. “Y usando mi plataforma trato de generar un pequeño cambio en la mentalidad, de sentirse uno aceptado y laburar desde un lugar de amor propio para vivir mejor la vida, en equilibrio. Porque muchas veces siento que el mensaje que recibimos es de rechazar nuestros cuerpos como son, entonces se genera odio, hay un autoflagelo. La clave está en buscar primero la aceptación, el cariño, el amor propio. Y desde ahí, cada uno tratar de ponerse objetivos y crecer, siempre desde el amor propio”.

A propósito, un momento crítico para ella fue la Cumbre del G-20 que se realizó a finales de 2018 en Buenos Aires. Es que fue invitada a la gala y allí volvió a chocarse contra la realidad: lo difícil que resulta conseguir un vestido cuando no se encaja en determinados estereotipos, estándares. No aguantó y entre lágrimas lo contó en las redes.

Y visto en perspectiva, y con la ley de talles aprobada, le dice a DIB: “Aquel video del G-20 que se viralizó, que no me entraba el vestido, es uno de esos golpes que te hacen sentir que regresaste, en mi caso, a la chica de 15 años que odiaba su cuerpo, cuando ya tengo 20 años de laburo encima para vivir un amor propio genuino. Pero es difícil, porque desde la sociedad muchas veces te llega ese ‘feedback’, comentarios… Y de hecho, las pautas publicitarias. Tenemos mucho trabajo por delante como sociedad para generar una inclusión en cuanto a los cuerpos y los tipos de belleza”.

Un cierre injusto

Jennifer Dahlgren, como casi todos, tuvo “idas y vueltas” durante 2020. “No quería largar en medio de la cuarentena. Me parecía un cierre injusto para todo lo que fue mi carrera. Quería terminar compitiendo, más cuando físicamente me había puesto muy bien. Para mí el desafío era bancarla, pero fueron cuatro meses de entrenar sola en mi casa, sin lanzar. Después, pude volver a lanzar, en julio, dos veces por semana, pero sin ningún torneo. Y a fin de año largaron algunas competencias, pero esa vuelta para mí fue más difícil de lo que imaginaba. Pensaba que volvía y la llama competitiva se me iba a despertar como siempre. Y en realidad me ha costado sentirme como yo misma, hallarme en la competencia. El desafío para 2021 es hacer una pretemporada y tratar de ir acomodándome para lanzar lejos, disfrutarlo y despedirme”, le sintetiza pasado, presente y futuro a DIB.

¿Cómo entrenó una lanzadora de martillo en su casa? El Enard (Ente Nacional de Alto Rendimiento) le prestó los materiales del Cenard (Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo). “En casa tenía gimnasio completo: barra, disco, gomas y parantes, así que la parte física la pude mantener. Pero fue bizarro: nunca me imaginé que iba a estar haciendo arranque y sentadilla en mi living, ni multigiros en el disco al lado de la pileta. Pero fui rebuscándome la forma de entrenar, y no paramos en ningún momento; estoy orgullosa de haberla luchado de punta a punta”.

A diferencia de otras disciplinas, que permiten realizar competencias virtuales, o adaptadas al hogar, lanzamiento de martillo no se puede hacer en una vivienda estándar. “En Estados Unidos existe el martillo ultrapesado, pero yo no tengo lugar para lanzarlos, ni el martillo normal ni el ultrapesado. Hicimos imitativos con los pies, pero es muy diferente a lanzar”.

La ausencia de Braian

La imagen que eligió Jennifer Dahlgren para despedir a Braian Toledo. (Instagram: @jennydahlgren)
La imagen que eligió Jennifer Dahlgren para despedir a Braian Toledo. (Instagram: @jennydahlgren)

El 100º Campeonato Nacional de Mayores de atletismo se celebró recién a fin de año por la pandemia. Y tuvo por nombre “Braian Toledo”, fallecido el 27 de febrero del año pasado en un accidente. Y al término de su participación en Rosario, Jennifer Dahlgren no pudo evitar emocionarse. “Después de tanto tiempo sin competir, es difícil, y más cuando uno llega al Nacional, que tiene el nombre de Braian, y que no esté, es difícil…”, y se quiebra. Es que eran muy amigos. Es más, cuando falleció Toledo, Dahlgren lo recordó con una foto que se habían sacado dos días antes, cuando él la ayudaba a filmar uno de sus posteos de cocina. “En un momento, yo estaba atrás en la competencia (del Nacional), estaba Daniela (Gómez) liderando, y yo lo tenía muy presente a él…”, intenta seguir, pero no puede. (DIB) GML

 
 

Últimas noticias

Publicidad
Publicidad