Por ahora los bonistas rechazaron el canje, pero se extiende 15 días la negociación

Mañana se informaría el nivel de aceptación alcanzado y los pasos a seguir.

Por ahora los bonistas rechazaron el canje, pero se extiende 15 días la negociación
El ministro Guzmám, a cargo de la crucial negociación por la deuda.

El primer plazo para la renegociación de la deuda que propuso el gobierno argentino se cerró esta tarde sin que se haya alcanzado un acuerdo que permita dar por concluida la operatoria, pero el ministro de Economía, Martín Guzmán, hará uso de la prórroga que permite prolongar las conversaciones con los bonistas hasta el próximo viernes 22.

Según explicaron a DIB fuentes oficiales, Guzmán se reunirá mañana con el presidente Alberto Fernández para analizar cara a cara el estado de las negociaciones y se estima que recién entonces se conocerá el número de bonistas extranjeros que aceptaron el canje de  deuda regulada por ley foránea.

Ese número, de todas maneras, es inferior al 75% de aceptación que es necesario para general un acuerdo. De hecho, temprano trascendió que algo más del 70% de los bonistas argentinos habría ingresado al canje, aunque esa aceptación tuvo poco impacto, porque los tenedores locales representan menos del 10% del total.

Antes del cierre de las operaciones, Guzmán ya había afirmado que el país se mantiene “abierto al diálogo”. El ministro ratificó que sigue siendo “flexible” para “escuchar” a los acreedores.

“Continuamos trabajando para lograr el objetivo de restablecer la sostenibilidad de la deuda, volver a poner al país de pie y establecer una relación sostenible y duradera con nuestros acreedores”, agregó el funcionario a la agencia internacional Reuters.

“No hay intención de cortar las comunicaciones, por lo que hay disposición a evaluar contraofertas”, señalaron luego desde el Palacio de Hacienda.

Un piso de aprobación alto permitirá al gobierno insistir en los términos planteados y viceversa. De cualquier manera, desde ahora podrían darse modificaciones para elevar la aceptación. Esas mejoras para los bonistas correrían no sólo para los que hasta ese momento no ingresaron sino también para los que ya aceptaron el canje del gobierno.

El 22 de mayo es otra fecha bisagra porque ese día el país enfrenta un vencimiento de 503 millones de dólares en cupones de intereses de tres bonos que se pretende canjear y que se supone que no serán abonados. Si esos títulos que vencen ya fueron canjeados, se puede evitar el default de la deuda.

El canje cerró formalmente a las cinco de la tarde de la Costa Este de los Estados Unidos y seis de la tarde de la Coste Oeste. Es decir que el ministro Guzmán ya tiene en su escritorio un panorama de cómo recibió el mercado la propuesta argentina.

La deuda que se busca reestructurar es aquella emitida bajo legislación extranjera. Son 21 bonos que suman 66.500 millones de dólares, que el gobierno quiere canjear por 10 títulos que suman un total de 65 mil millones de dólares. De los nuevos títulos hay cinco emitidos en dólares y otros cinco en euros, con vencimientos que oscilan entre 2030 y 2047. La oferta de bonos supone un recorte de intereses del 62 por ciento en relación a las emisiones originales, tres años de gracia y una quita de capital del 5,4 por ciento.  (DIB)