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09/03/2021
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“Milagro en la celda 7” hace llorar a todos en la cuarentena

La conmovedora película turca, que cuenta el drama de un padre con discapacidad y su hija, lidera el ránking local en Netflix.

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La película turca “Milagro en la celda 7” está haciendo llorar a medio mundo en Netflix y es lo más elegido en Argentina y otros países de Latinoamérica esta semana para ver mientras se pasa el aislamiento social obligatorio.

Si al principio de la cuarentena se elegía sufrir con la española “El hoyo”, ahora son las vicisitudes de un hombre con discapacidad intelectual acusado de un crimen, lo que atrapa la atención de los espectadores. La cinta es una remake de una exitosa película coreana de 2013 y para más de uno tiene puntos de contacto con “Yo soy Sam”, de 2001, con Sean Penn y Dakota Fanning.

Ahora, ¿qué tiene “Milagro en la celda 7” para que tantos elijan llorar con ella en sus casas, y muchos además opten por contar su experiencia en las redes?

Acusado

La producción cuenta el drama de Memo, un joven padre con discapacidad intelectual, y su hija Ova, quienes viven en una humilde casa en la colina junto a la abuela Fatma. Aras Bulut Iynemli hace un gran trabajo en la interpretación del padre y la pequeña Nisa Sofiya Aksongur crea a una entrañable Ova.

Memo es acusado del crimen de la hija de un militar de alto rango y va a dar con sus huesos en la cárcel, donde la pasa muy mal, y su hija hará lo imposible para verlo. De hecho, solo mencionar “cárcel turca” hace pensar a muchos en la pesadilla del protagonista de “Expreso de Medianoche”.

La actuación de Bulut Iynemli es tan conmovedora que muchos creyeron que realmente tiene alguna discapacidad mental, pero se sorprendieron al comprobar que el artista es además ingeniero aeronáutico. Mientras tanto, Sofiya Aksongur es una de las modelos y actrices infantiles más codiciadas del país, con una carrera actoral que comenzó en 2016.

Así que será cuestión de preparar los pañuelos descartables, prepararse para sufrir durante dos horas y doce minutos, y hacer caso a Moria Casán cuando dijo su inolvidable frase: “¡Si querés llorar, llorá!”. (DIB) MM

 
 

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