Científicos de distintas instituciones, universidades y áreas de investigación forman parte de la Unidad Coronavirus COVID-19, que impulsa el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT) junto con el Conicet y la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación. 

Parte de este grupo se encuentra trabajando en el desarrollo de unos tests complementarios que pueden determinar la presencia de anticuerpos contra el COVID-19 en el cuerpo de las personas. Esta herramienta, si bien no es para uso diagnóstico, puede ser de gran ayuda para tener un panorama más preciso del modo de circulación del patógeno en determinados territorios y de la cantidad de personas que, tal vez, hayan cursado la enfermedad en forma asintomática o en una versión leve, sin tener conocimiento de que estaban infectadas.

Julio Caramelo, Doctor en Bioquímica, investigador del Conicet, profesor en el Departamento de Química Biológica de la UBA y jefe del Laboratorio de Biología Estructural y Celular en el Instituto Leloir contó a DIB cómo avanzan en el desarrollo de estos tests serológicos de los que, en unas semanas, habrá una primera tanda de producción para comenzar a ser implementados en el país.

¿Cuál es la importancia de “producir y purificar proteínas” de COVID-19 para desarrollar tests?  

La importancia de purificar y producir proteínas es para poder desarrollar este método, este test serológico, que detecta anticuerpos entre los pacientes. Cuando uno se enferma genera una respuesta inmune, genera anticuerpos contra lo que fuera. Si uno tiene alguna proteína de las que generan los anticuerpos, uno puede desarrollar un método que permite ver que uno tiene esos anticuerpos. En principio estas proteínas son las que se están usando también para desarrollar vacunas, no es algo que se esté haciendo directamente en el país, pero en general todas las vacunas que se están probando afuera tienen estas proteínas del virus porque son las que más reconoce el sistema inmune. 

¿Cómo son estos tests que están desarrollando? ¿Cuál es la diferencia con el PCR?

La diferencia que tiene este test que estamos desarrollando, a partir de esas  proteínas que producimos, con el test de PCR, es que el test de PCR detecta directamente el virus. Ahora, vos podés haber estado infectado con el virus, luego te curaste, el test de PCR no lo detecta porque ya no lo tenés más, sin embargo, todavía vas a tener anticuerpos, entonces este test que se llama test serológico, es un test complementario que tiene utilidad para saber, por ejemplo, si una persona que estuvo infectada sin síntomas, efectivamente se contagió. El test de PCR es mucho más rápido, a los poquitos días da positivo. En cambio este es más lento, porque tiene que pasar unos días para desarrollar anticuerpos y alrededor del día diez desde que uno se infectó, estos tests funcionan bien. Los tests serológicos, que se llaman Test de Elisa, se pueden hacer con tiritas, como las de los tests de embarazo. Estamos desarrollando una variante, en principio vamos a hacer unas placas ya que todos los laboratorios tienen capacidad de medir estos ensayos.

Tareas de los investigadores en el laboratorio. (Conicet)

¿Cuándo podrían comenzar a producirse en forma masiva?

La producción masiva se puede empezar en unos días, ya estamos en el Instituto (Leloir) generando cantidades casi industriales de estas proteínas, en particular de una que se llama Spike, que es la proteína que le permite al virus entrar a las células, y en principio ya estamos haciendo la cuenta de cuánta proteína debemos producir para hacer unos 20.000 o 30.000 tests. De hecho hay una empresa vinculada con nosotros que fabrica estos tests y ya está haciendo las pruebas de si las placas que tienen estas proteínas son estables, si la señal que uno mide en distintos días se mantiene, entre otras cosas. Así que ahora se está hablando con el Ministerio de Salud y con el Ministerio de Ciencia y Técnica para organizar esa logística, porque si uno quisiera hacer 500 mil tests hace falta otra escala de producción. Estamos viendo si lo hacemos nosotros, si lo hace alguna otra empresa. Se pueden producir decenas de miles de tests. Van a salir en las próximas semanas, en dos o tres semanas, y ahí vamos a tener una idea, en la escala que nosotros estamos trabajando, de si hay que ir a una escala más grande. En ese caso va a haber que pensar otra estrategia.

“Los tests que se usan ahora subestiman mucho el número de verdaderos infectados”.

¿Cómo evaluás las medidas tomadas en el país, como el aislamiento social, para frenar al virus?  

Parecería ser que lo agarraron a tiempo y que lo que están haciendo es lo correcto. Yo creo que el Presidente (Alberto Fernández) hace caso a lo que le dicen los epidemiólogos, los infectólogos que lo están asesorando, está siendo cauto. Después hay un tema de economía, de parate social, que es muy difícil de mantener en el tiempo, porque después vas a tener quizás más muertos en forma indirecta por la crisis económica que por el coronavirus. Y en ese aspecto, el test que nosotros estamos haciendo, el Elisa, es bastante útil porque te va a dar como una foto de la sociedad, te va dar efectivamente cuanta gente ya se infectó, y los tests que se usan ahora subestiman mucho el número de verdaderos infectados y, tal vez, ya una gran parte de la población esté infectada, lo cual es una noticia buena porque quiere decir que el virus es menos letal de lo que se estima, y también daría la pauta de que se puede empezar a abrir la actividad económica porque no hay tanto riesgo. (DIB) AR