Caso extraño: está infectada y es empleada de un asilo, pero no contagió a nadie

Es enfermera y dio positivo en Covid-19 a fines de marzo. La situación despertó la alerta en los distritos de San Cayetano y Necochea. Hoy se cura y está aliviada porque ningún residente del geriátrico contrajo la enfermedad.

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Caso extraño: está infectada y trabaja en un asilo, pero no contagió a nadie
Andersen y su esposo son enfermeros en distintos asilos.

“Es una historia bastante loca. Gracias a Dios no contagié a ningún abuelo, a ningún compañero ni a ningún familiar”, así resume su caso Emilce Andersen, la enfermera de un asilo del distrito de San Cayetano que dio positivo al test de Covid-19 el pasado 29 de marzo.

La noticia fue informada en esa fecha a través de un video por el intendente local Miguel Gargagline. “Coronavirus: malas noticias”, anunció el jefe comunal de uno de los distritos más chicos de la provincia. Y continuó: “Región sanitaria nos informó el primer positivo de coronavirus en San Cayetano. Es una persona vinculada al área de salud, más precisamente a la enfermería”.

La preocupación tenía dos motivos: Andersen es enfermera del hogar de ancianos municipal que alberga a unos 28 adultos mayores; y su esposo se desempeña en un asilo de Necochea con más de 200 residentes.

“Yo volví a trabajar el 19 de marzo, después de las vacaciones, y ahí empecé con picazón en la garganta cuando me acostaba. El 25 hice una consulta en el hospital local porque tenía mucha tos y me aplicaron un inyectable y el 26 volví y quedé internada”, explicó Andersen, en diálogo con DIB.

La enfermera sancayetanense no tuvo fiebre ni perdió el olfato, pero si dolor de cabeza acentuado, malestar articular y tos seca. Mucha tos.

Además, el día que la internaron sintió la respiración y el corazón acelerados. Le tomaron la presión y la tenía alta. Le hicieron una placa y encontraron que padecía una neumonía bilateral.

“Me costaba respirar. Me vieron los médicos, que en ese momento ya trabajaban con equipos de protección, me hicieron el hisopado por coronavirus y quedé aislada en una sala. Al otro día me dieron el alta y me mandaron a aislarme a mi casa por la neumonía”, contó Andersen.

Tres días después, la enfermera recibió el resultado del test de Covid-19: positivo. “Tengo una casa pequeña, una habitación y un comedor cocina. Tuve que estar aislada de las nenas (tiene dos hijas) y de mi esposo”, relató sobre los inconvenientes que tuvo que afrontar.

Caso extraño: está infectada y trabaja en un asilo, pero no contagió a nadie
Estuvo internada sin saber que tenía coronavirus.

Sin embargo, más allá de las cuestiones personales, la confirmación de que estaba infectada vino para Andersen con otras preocupaciones y preguntas: ¿Había contagiado a algún residente del asilo? ¿Su esposo también estaba enfermo y había llevado el virus al hogar de Necochea?

“Antes de quedar internada, yo tuve contacto con todos los pacientes del geriátrico. Les controlé los signos vitales. Estaba muy preocupada porque es la población más vulnerable”.

Con el correr de los días llegaron las buenas noticias: ni su pareja, ni los adultos mayores, ni sus compañeros de trabajo contrajeron la enfermedad. Además, tres test posteriores dieron que el virus se había negativizado en su cuerpo. “Pregunté si había posibilidad de que lo mío haya sido un falso positivo. Me dijeron que no, que mi análisis había ido al Instituto Malbrán”.

¿La explicación? “Según los médicos yo no contagié porque no tenía tanta carga viral dentro del cuerpo”, dice Andersen. Está mejor. Y se la escucha aliviada. (DIB) MT