Ordenan pericias psiquiátricas a Tablado y el padre de Aló pide que no lo liberen

El femicida saldrá en libertad el próximo 28 de febrero. El padre de la joven asesinada juntó más de 100 mil firmas en contra.

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Tablado y Aló
Fabián Tablado y Carolina Aló, antes de que la matara de 113 puñaladas en 1996. (Archivo)

Ante la inminente liberación de Fabián Tablado, el femicida que en 1996 mató de 113 puñaladas a su novia Carolina Aló, la Justicia ordenó una nueva pericia psicológica y psiquiátrica al imputado para determinar si resulta peligroso para su expareja y sus hijas de 11 años. Asimismo, Edgardo Aló, padre de Carolina, presentará las más de 100 mil firmas que juntó a través de una petición en el sitio Change.org para que no sea liberado, aunque sabe que Tablado saldrá de prisión el 28 de febrero y que esto es sólo un acto simbólico.
Tablado, de 46 años, fue trasladado esta mañana desde la Unidad 21 de Campana a la Asesoría Pericial de San Isidro, para ser sometido a esta nueva evaluación.
“Es inevitable que el sábado 28 de febrero Tablado recupere su libertad, de eso no hay marcha atrás porque cumplió su pena completa. Lo que se busca con esta medida es ver si este hombre es un potencial peligro para la mujer a la que amenazó estando preso, lo que le valió una segunda condena, y para sus hijas, y que en ese caso la Justicia de Familia tome recaudo”, explicó una fuente judicial.
La medida fue dispuesta por el juez de Ejecución Penal de San Isidro, Alejandro David, a pedido del fiscal Rodrigo Caro, quien basó su planteo en la Convención de Derechos del Niño, la Ley Provincial de Violencia Familiar, la Ley Nacional de Violencia contra la Mujer y la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención de Belém do Pará).
En tanto, el fiscal solicitó que en primer lugar se evalúe “si Tablado es peligroso para sí y para terceros”, y luego “si es necesario privarlo del ejercicio de la responsabilidad parental” con sus hijas mellizas de 11 años.
La Justicia también informó de la pronta liberación de Tablado a la expareja del hombre, la docente Roxana Villarejo, con quien se casó en 2007 y años más tarde se separó.
Tablado fue condenado nuevamente por “coacción” en un juicio abreviado tras una serie de amenazas que recibieron Villarejo y su madre, en el que la Justicia Correccional de San Isidro le dio otros dos años y medio de prisión, lo declaró reincidente y le fijó una pena única de 26 años y 6 meses de prisión.
Si bien esa pena debía agotarse en 2022, el beneficio de la derogada Ley del “2×1” y los cursos que hizo en prisión como “estímulo educativo”, hicieron que la pena concluya el próximo 28 de febrero, cuando recuperará la libertad.

Acto simbólico

Edgardo Aló, padre de Carolina, presentará mañana en el Juzgado de Ejecución Penal de San Isidro las más de 100 mil firmas que juntó a través de una petición en el sitio Change.org para que el asesino de su hija no sea liberado, aunque sabe que Tablado saldrá de prisión el 28 de febrero y que esto es sólo un acto simbólico.
“Creo que tenía el derecho de poner peritos de parte para constatar la veracidad de estos estudios. Tablado es un chacal sádico y perverso que disfruta del sufrimiento”, dijo Edgardo Aló, al opinar sobre los peritajes psicológicos y psiquiátricos ordenados para establecer si es peligroso para su exmujer y sus hijas de 11 años.
El padre de Carolina recordó que una carta que le escribió a su exmujer, Tablado “llegó a manifestar que se sentía dueño de la vida del otro y que matar genera una adrenalina que debe volver a vivir”.
Además, afirmó que “este tipo no puede quedar libre” y se preguntó: “Si en las pericias sale que es peligroso, ¿alguien va ordenar que siga detenido?”.
El crimen de Carolina Aló, uno de los casos más resonantes de la historia criminal argentina, ocurrió el 27 de mayo de 1996 en la casa de la familia Tablado, ubicada en la calle Albarellos 348 de la localidad de Tigre.
Aló, de 17 años, estaba de novia con Tablado, por entonces de 20 años, y eran compañeros de curso en la división de la noche de la Escuela Nº1 “Marcos Sastre” de Tigre.
Ese día, la pareja salió antes del colegio y fue a la casa de Tablado, donde no estaba su familia. Allí, de acuerdo a lo que declaró el femicida, tuvieron relaciones sexuales y luego se inició una discusión por celos que derivó en el homicidio. (DIB) AR