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30/11/2021
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Sí, se pudo: los secretos de las remontadas milagrosas de Juntos por el Cambio

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La Plata, nov 3 (Por José Giménez, de la redacción de DIB).-
Tras la abultada derrota del oficialismo en las PASO, muchos intendentes
bonaerenses de Juntos por el Cambio optaron por “esconder” a Mauricio Macri en
su distrito y lanzaron campañas híper locales para intentar salvar situaciones
que, de entrada, parecían definidas.

Con carteles en los que solo aparecía el candidato local,
mensajes enfocados únicamente en la administración vecinal y reparto de boletas
en las que Macri era escondido o directamente reemplazado por Alberto
Fernández, los oficialismos locales se jugaron sus chances “a todo o nada”, aun
a riesgo de perjudicar a su jefe político.

De esa forma, 17 candidatos de Juntos por el Cambio lograron
dar vuelta las elecciones locales. Pero paradójicamente en la mayoría de los
casos la remontada del Presidente tras un mes y medio intenso de marchas del
“Sí, se puede” les dio un empujón inesperado y ayudó en la victoria.

De acuerdo a los datos del escrutinio provisorio, los
distritos en los que ocurrió el “milagro” fueron Tres de Febrero, La Plata, Lanús
y Junín, donde a priori los resultados de las PASO parecían irreversibles. Pero
también los candidatos de Juntos por el Cambio dieron vuelta las elecciones de
Bragado, Brandsen, Chacabuco, Florentino Ameghino, General Viamonte, Lobos, 9 de
Julio, Patagones, Ramallo, Rivadavia, San Antonio de Areco, San Pedro y Suipacha.

En Pilar quedó muy cerca de lograrlo Nicolás Ducoté, quien
tras una remontada de más de 15 puntos casi le arrebata la victoria a Federico
Achaval, del Frente de Todos. El peronismo, en tanto, solo revirtió un
resultado adverso en las PASO en General Guido.

El fenómeno se explica por múltiples razones, aunque no en
todos los distritos resulta igual. Por un lado, la extrema polarización
nacional, de la que los distritos habían logrado escapar en las PASO, esta vez
se sintió con fuerza, transformando la elección de candidatos que habían
quedado lejos de la pelea en un “voto útil” hacia el postulante de Juntos por
el Cambio. La “grieta” también produjo un importante incremento en la
participación de la ciudadanía (en promedio hubo 5 puntos más de concurrencia),
con el mismo efecto.

En algunos distritos particulares, además, el Frente de
Todos se vio afectado por multitudinarias internas de las que participaron cuatro
o más listas. La virulencia que tomaron algunas de esas contiendas hizo que en
las generales el candidato ganador no lograra capitalizar todos esos votos.

Finalmente, también fue muy importante la reacción final de
Macri, que (de acuerdo a las proyecciones) obtuvo a nivel nacional 2,6 millones
de votos más que en las PASO. Eso levantó las performances locales, aún en
aquellos distritos en los que sus propios candidatos lo escondieron. El
Presidente sacó entre 4 y 8 puntos más en varias localidades, y en muchos casos
les aportó a sus candidatos la mitad de la remontada.

Los casos más llamativos

La remontada más extrema fue la de Lanús, donde el Frente de
Todos, dividido en cuatro listas, le sacó casi 40 mil votos al intendente
Néstor Grindetti en las PASO. Pero el domingo pasado el exministro de Economía
porteño se impuso (de acuerdo a las proyecciones) por más de 16 mil. ¿Cómo hizo?

Grindetti sumó entre ambos comicios 42.300 votos: la mitad
parecen aportados por la levantada de Macri (sumó 21 mil), mientras que también
colectó unos 13 mil sufragios nuevos (personas que en las PASO no fueron a
votar o votaron en blanco o nulo), 6 mil de candidatos que no sortearon el piso
del 1,5% de las Primarias y otros tanto del postulante de Consenso Federal, que
cayó casi 3 puntos. Por su parte, el candidato del Frente de Todos, Edgardo
Depetri restó 13.600 sufragios.

En La Plata se dio una situación bastante parecida, ya que
Julio Garro logró revertir una diferencia adversa de 10 puntos y venció a la
candidata kirchnerista Florencia Saintout, que había ganado una interna de 5
listas.

El intendente, que había caído por 42 mil votos en las PASO,
sumó 61 mil según las proyecciones y terminará ganando por 35 mil si se
proyecta el 5% que falta escrutar.

La campaña de Garro, comandada por Guillermo Raffo, se
caracterizó por el pragmatismo: sacó a Macri y a Vidal de todos los carteles y
colocó fotos suyas con la leyenda “Me importa la ciudad, no tu partido”; sus
militantes repartieron boletas cortadas e incluso otras suyas junto a la
fórmula “Fernández-Fernández”; y hasta se animó a la simbología peronista.

En su remontada, pese a la ausencia, Macri aportó 28 mil
votos nuevos (casi la mitad), mientras que su rival perdió 17 mil de la
interna, lo que generó rispideces al interior del Frente de Todos local. También
hubo un “aluvión” de 25 mil votos nuevos (casi 6 puntos más que en las PASO) y los
candidatos del resto de las fuerzas dejaron unos 20 mil sufragios en el camino.
Junto con Garro, el FIT fue la única fuerza que sumó más que las internas.

En Tres de Febrero, el intendente Diego Valenzuela instaló
una tijera gigante en un local partidario, y difundió spots televisivos y
radiales indicando a los vecinos cómo cortar boletas. Gracias a esa estrategia
se despegó 9 puntos de Macri y levantó un resultado adverso de 12 puntos (26
mil votos) sobre su rival Juan Debandi, vencedor de una interna de cinco.

En total, Valenzuela sumó 27 mil votos nuevos y Debandi
perdió apenas 4 mil de la interna. En el medio hubo 10 mil sufragios “sueltos”
de partidos que no pasaron el filtro de las PASO o personas que optaron por un
“voto útil”. Además se registraron 13 mil votos positivos nuevos y Macri aportó
la nada desdeñable suma de 17 mil sufragios extra respecto de las Primarias.

Finalmente, en Pilar Nicolás Ducoté quedó a las puertas del
milagro tras obtener 25 mil votos nuevos, frente a un Federico Achaval que prácticamente
no perdió sufragios respecto de las PASO. El jefe comunal levantó una
diferencia de 15 puntos y quedó a menos de 3 mil sufragios de dar vuelta la
elección.

En esta elección fue clave la incorporación de 15 mil votos
nuevos (la participación aumentó un 6% respecto de las PASO) y la migración de
unos 7 mil sufragios de partidos vecinales que no superaron las PASO. Mauricio
Macri, en tanto, sumó 11 mil votos más respecto de las Primarias.

La levantada peronista

El Frente de Todos solo logró dar vuelta la elección en
Guido, un histórico bastión radical gobernada por Aníbal Loubet desde 1991. Con
el jefe comunal afuera de la carrera, Carlos Rocha superó a Walter Arias, que
había vencido la interna de Juntos por el Cambio por un ajustado margen.

Lo llamativo es que en las PASO el oficialismo unido obtuvo
el 73% de los votos, pero el peronismo logró darlo vuelta y venció por apenas
37 sufragios. El oficialismo perdió más de 400 sufragios en la interna, que
parecieron dirigirse hacia sus rivales del Frente de Todos. (DIB) JG

 
 

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