La “tijera” fue lo más previsible de una elección llena de sorpresas

La Plata, ago 15 (DIB).- Las Primarias del domingo dejaron
varias sorpresas y batacazos, pero en un punto cumplieron con las previsiones:
los cortes de boleta perjudicaron mayormente al presidente Mauricio Macri,
mientras que en el Frente de Todos los dos extremos de la lista “arrastraron”
al candidato a gobernador, Axel Kicillof.

En el oficialismo, María Eugenia Vidal fue, como lo marcaban
las encuestas, quien más arrastró al resto de la boleta de Juntos por el
Cambio. La gobernadora sacó más votos que todos en 88 de los 135 distritos, y
terminó por encima de Macri en 133 localidades, según el análisis que realizó agencia DIB.

Los cortes más llamativos se dieron en Junín (donde Vidal
obtuvo 10,6 puntos más), San Cayetano (6 puntos más), Tandil y Adolfo Alsina (5
puntos más).

La lista Macri-Pichetto solo sacó más votos que la categoría
de gobernador e intendente en dos distritos: Villarino y Carmen de Areco, dos
distritos en los que no había candidaturas locales fuertes.

El Presidente terminó por debajo de sus candidatos a
intendente en 73 distritos, mientras que en el resto “perdió” también con la
gobernadora. En el promedio provincial, Macri obtuvo 1,73 puntos menos que sus
jefes comunales, aunque hubo algunos casos extremos, como el de General
Villegas, donde terminó 25 puntos por debajo. La salvedad aquí es que la boleta
presidencial obtuvo más de 50 puntos, pero la interna local entre el intendente
Eduardo Campana y el “pichettista” Gilberto Alegre se llevó el 78% de los
sufragios.

Otros casos extremos son los de General Guido (-17,7%),
Mercedes (-15,8%), General La Madrid (-11,1%), Azul y Tordillo (-11%), Suipacha
(-10%) y Campana (-8%). En la mayoría de estos distritos, la diferencia entre
las boletas locales y Vidal es prácticamente la misma, por lo que se infiere
que en 44 localidades hubo muchos casos en los que solo se eligió la boleta
local de Cambiemos, y se descartó el resto.

 

Los “extremos” del Frente de Todos

En el peronismo, en tanto, los dos extremos de la boleta
fueron, como también se preveía, los principales motores de la performance
electoral. En efecto, el candidato a gobernador Axel Kicillof no sacó más votos
que Alberto Fernández o los intendentes en ningún distrito: en 82 localidades
obtuvo menos sufragios que los intendentes, mientras que en 117 también
“perdió” contra la fórmula presidencial.

En tanto, los “FF” se impusieron en 64 localidades, mientras
que los intendentes fueron, siempre dentro del Frente de Todos, la categoría
más votada en 71 distritos.

Como en el oficialismo, también el Frente de Todos hubo
algunos casos llamativos donde el corte fue muy pronunciado a favor de los
intendentes. En Chascomús, el massista Javier Gastón sacó 20 puntos más que
Kicillof y 18 por encima de los Fernández, que en el distrito terminaron por
debajo de los candidatos del oficialismo.

En Mercedes, donde gobierna y es candidato Juan Ustarroz,
primo del diputado “Wado” De Pedro, un camporista de la primera hora, obtuvo 16
puntos más que el resto de sus compañeros de boleta. En esa localidad, Vidal se
impuso a Kicillof.

En Castelli, en tanto, Francisco Echarren, les “ganó” por 15
y 16 puntos a sus candidatos a presidente y gobernador, respectivamente. El
actual jefe comunal tuvo un recorrido accidentado: electo por el FpV, en 2016
asumió como funcionario de Vidal y luego volvió al redil.

Finalmente, en Bolívar Marcos Pisano le ganó por 10 puntos a
Kicillof y por más de 5 a Alberto Fernández. El jefe comunal asumió en lugar de
Eduardo “Bali” Bucca en 2017, pero luego se pasó al Frente de Todos: el corte
aquí se explica por el “arrastre” logrado por el candidato a gobernador de
Consenso Federal en su pago chico. (DIB) JG