Tarifas: casi la mitad del valor de las facturas de servicios “se va” en impuestos

La Plata, abr 22 (Por José Giménez, de Agencia DIB).- Entre
un tercio y la mitad del importe de las facturas de luz, gas y agua que paga un
usuario de Buenos Aires “se va” en el pago de impuestos que cobran los
gobiernos nacional, provincial y municipal.

En medio del malestar ocasionado por los últimos aumentos en
los servicios públicos bonaerenses, un análisis del “peso” del Estado en las
tarifas muestra que casi la mitad del valor de las boletas corresponden a
impuestos y tasas locales. Si bien muchos de estos gravámenes son esenciales
para la actividad, en ocasiones imputan servicios que no se corresponden con la
prestación, o directamente se destinan a gastos generales, por no existir ya la
finalidad para la que fueron creados.

Según datos del Instituto Argentino de Análisis Fiscal
(Iaraf), la carga tributaria representa el 37% del valor de las tarifas. En
Buenos Aires, ese número varía según los municipios, que en ocasiones
introducen cargos fijos, de modo que no fluctúan con el consumo.

Con todo, en el caso de las boletas de luz el peso
impositivo varía entre un 35 y un 55%, según un relevamiento realizado por DIB
entre una decena de prestadores, incluyendo a empresas concesionarias y
cooperativas. En las facturas de Camuzzi Gas Pampeana y Aguas Bonaerenses
(ABSA) el porcentaje se sitúa en el 33%, aunque también varía de acuerdo a las
tasas locales. 

Esto significa que, en líneas generales, por cada 100 pesos
de consumo neto de cualquiera de los tres servicios públicos, un usuario
bonaerense desembolsa entre $50 y $75 en impuestos.

 

Destinos inciertos

En este panorama, el impuesto de mayor peso es, en los tres servicios,
el del IVA, que imputa el 21% del consumo neto, destinado a las arcas
nacionales.

El caso más complejo es el de las tarifas eléctricas, donde
el peso impositivo es mayor y existen contribuciones “cruzadas” y tasas que no
se corresponden con la actividad.

El Gobierno bonaerense grava el consumo en un 30%, aunque 6
puntos son para los municipios. En este caso, la polémica reside en los fondos
a los que se destinan.

Dos de los tributos ya fueron suspendidos por la Justicia,
pero la Suprema Corte terminó por reponerlos. Se trata de los impuestos creados
por las leyes 7.290/67 y 9.038/78. La primera grava el consumo eléctrico en un
10% para conformar el “Fondo Especial de Desarrollo Eléctrico de la provincia
de Buenos Aires”, que tuvo razón de ser mientras la prestación del servicio
estaba en manos del Estado. Actualmente son las empresas concesionarias las
obligadas a realizar este tipo de inversiones, por lo que el dinero resultante
se destina a Rentas Generales.

En tanto, el decreto-ley 9038 dispone el cobro del 5,5% del
total consumido para el financiamiento de la central Luis Piedrabuena, que fue
inaugurada en 1988, hace ya 30 años. Según cálculos de especialistas, estos dos
gravámenes, cuyo costo individual es de unos $78 por cada $500 de consumo neto
de energía, generan una recaudación que supera los $1.000 millones.

En tanto, la Ley 11.969 crea otros dos tributos: uno del
0,6%; y otro del 6%, destinado a los municipios en función del uso del espacio
para el tendido eléctrico. Finalmente, la Ley 11.769 establece una carga de
hasta el 8% para la creación de un fondo de compensaciones para auxiliar a
usuarios de zonas en donde los costos de transporte sean mayores.

 

Tasas municipales

En el último eslabón es donde más varían las boletas de luz:
cada comuna posee un régimen diferente, y utiliza las facturas como un
“reaseguro” para cobrar servicios locales.

En Tandil, por caso, las tasas municipales representan un
13,6%: dos de ellas son destinadas al alumbrado público y a inversiones
realizadas por la cooperativa local, pero la tercera (del 3,5%) es usada para
la cobertura de prácticas de alta complejidad en el hospital local. Luján, por
su parte, incluye gravámenes por 17%: 2% para los bomberos voluntarios, y tres
tasas del 5% cada una destinadas a fondos de infraestructura, acción social y
seguridad. Chivilcoy, por su parte, implementa tres tasas fijas para seguridad
($44), educación ($40) y transporte público ($39).

El presidente de la Confederación Nacional de Cooperativas
Eléctricas, Omar Malondra, indicó a DIB que “en muchos municipios la comunidad
termina pagando aquellos aspectos en los que el Estado se fue corriendo durante
muchísimos años”. El dirigente, titular de la Cooperativa Eléctrica y de
Servicios de 9 de Julio, graficó cómo los aumentos tarifarios derivaron a su
vez en una suba considerable de la recaudación estatal: “En enero de 2016 cobrábamos
$1,1 millones en impuestos, y actualmente, en marzo de 2018, más de $6,8
millones”, señaló.

 

Otros servicios

En tanto, como se dijo, el agua y el gas reciben gravámenes
por el 33%. La boleta del gas, servicio que brinda Camuzzi Gas Pampeana, además
del IVA paga un 9% de imposición provincial. En el caso de La Plata, además, se
cobra un tributo del 15%. En ABSA, finalmente, además del IVA se cobra una tasa
de fiscalización de la Ocaba (organismo de control actualmente suprimido) del
4%. (DIB) JG