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Tomás Jofré, un ejemplo de turismo rural sostenible

Cada fin de semana se llena de visitantes. Autoridades, universidades, y empleados y dueños de restaurantes trabajan en conjunto para evitar impactos negativos.

 

 

Tomás Jofré se ubica en el partido bonaerense de Mercedes, a poco más de 100 km de CABA. Cuando el tren dejó de pasar por la estación del pueblo, su economía quedó en la cuerda floja. Sin embargo, los almacenes locales se reinventaron hasta crear un polo gastronómico en pocas manzanas. Hoy, los 200 habitantes de Jofré reciben cada fin de semana hasta 5000 personas que buscan conocer sus 22 restaurantes. Ante el aluvión de visitantes, la UBA trabaja con la comunidad local para que el turismo crezca de forma planificada y aproveche los recursos del pueblo sin perjudicar sus atractivos.

“Jofré es un polo gastronómico en donde se puede pasar un tranquilo día de campo, lejos de los estímulos visuales y auditivos de las grandes ciudades. La proximidad con el Gran Buenos Aires y CABA convierte al pueblo en una opción muy atractiva. El ‘boca a boca’ generó que millares de visitantes se acerquen cada fin de semana. El turismo trae beneficios, pero hay que planificarlo para evitar problemas ambientales, económicos y culturales que afecten al pueblo”, señaló Sandra Fernández, directora de la Tecnicatura en Turismo Rural de la Facultad de Agronomía de la UBA (Fauba).

“Por eso, trabajamos con profesionales de diversas especialidades e instituciones en un proyecto que busca brindar herramientas de gestión del turismo a los emprendimientos locales. Es importante que veamos lo que hacemos bien para fortalecerlo, y escuchar qué hacemos mal para cambiarlo y que los turistas sigan eligiendo a Jofré”, resaltó Martín Boragno, Director de Turismo del Municipio de Mercedes.

 

Gestión

Fernández añadió que quieren diversificar los atractivos turísticos de Jofré y, al mismo tiempo, procurar no dañar su naturaleza rural. “Un punto fuerte del proyecto es la gestión ambiental. En este sentido, el turismo tiene una función educativa y puede alentar conductas que protejan al ambiente, sobre todo si se aprecia el verde y la tranquilidad del destino”.

“Nos reunimos con los principales actores involucrados en la cuestión ambiental de Tomás Jofré e intentamos articular acciones en conjunto. Propusimos un sistema de gestión del material reciclable y el tratamiento de residuos a través de un proyecto que involucra a las escuelas del pueblo. Estas escuelas poseen la tecnología y la experiencia que se necesita para desarrollar un biodigestor que contribuya a disminuir los residuos de los miles de visitantes”, contó Mónica Francés, docente de Turismo Rural.

En este sentido, agregó: “Todavía debemos pensar estrategias de gestión de residuos para la disposición tan particular de las manzanas del pueblo, y también falta relevar en profundidad qué sectores de Jofré están sobreexigidos y qué alternativas arquitectónicas o culturales podemos proponer para descomprimir el sector gastronómico. Hay muchas posibilidades, pero para que el turismo sea sostenible en el tiempo hay que pensarlo y gestionarlo junto con los habitantes del pueblo”.