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Cazadores de tormentas



Científicos cordobeses y estadounidenses medirán y estudiarán las tormentas que se desarrollan en las Altas Cumbres, a partir de ahora y a través del denominado Proyecto Relámpago con instrumentos provistos en gran parte por la NASA, con el fin de prevenir con tiempo a la población.

El objetivo del proyecto es realizar un informe detallado de las tormentas que ocurren en la provincia y se puso en marcha el último día de octubre en la ciudad de Córdoba.

El Proyecto Relámpago (palabra que se forma con las iniciales de "Remote sensing of Electrification Lightning and Meso-micro scale Processes with Adaptive Ground Observations") cuenta con el apoyo del Conicet, el Servicio Meteorológico Nacional y el Centro de Investigación del Mar y la Atmósfera (CIMA), de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, y la Universidad Nacional de Córdoba. Una de las fuentes de financiación es la National Science Foundation (NSF) de los Estados Unidos.

Según los especialistas, se cree que en estos acontecimientos climáticos las Altas Cumbres de Córdoba juegan un papel protagónico, y es por eso comenzarán las mediciones en toda la provincia. Durante noviembre y diciembre se realizará la recolección de datos para generar los primeros informes.

Gran parte de los equipos que se utilizarán fueron provistos por la NASA, la agencia aeroespacial norteamericana, y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), también dependiente de los Estados Unidos.

 

Radiografía

"Vamos a hacer una radiografía de la tormenta, la vamos a mirar en todos los detalles", explicó Eldo Ávila, uno de científicos del Proyecto Relámpago y miembro del grupo de Física de la Atmósfera de la Facultad de Matemática, Astronomía, Física y Computación de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). Se va a medir la intensidad de los vientos y el tipo de partículas (hidrometeoros) como la lluvia, la nieve y el granizo, entre otras. También se estudiarán los rayos, y se analizará la estructura de las descargas eléctricas en el interior de las nubes.

"Córdoba es un lugar mágico para los meteorólogos y expertos en clima. Las sierras interactúan con el aire húmedo del Amazonas y generan estas tormentas severas", comentó Steven Nesbitt, investigador principal de Relámpago (ver recuadro).

Entre los equipos que se mostraron en el Centro Cívico de "La Docta" estaban los Doppler on Wheels (DOW), unos camiones equipados con radares doppler que van a la caza de las tormentas. Se acercan a ellas para medir cada detalle del fenómeno. Desde adentro del vehículo van captando información en tiempo real.

También había una camioneta encargada de atravesar la tormenta para tomar otras mediciones. Además, los técnicos que van adentro deben bajarse en la mitad del vendaval para colocar pequeñas estaciones meteorológicas a lo largo del camino. Es sin duda el trabajo más arriesgado. Prueba de ello, son las abolladuras que tiene la camioneta producto del granizo.

También se arrojarán radiosondas dentro y cerca de la tormenta. Son globos de helio equipados con sensores de temperatura, humedad y otros parámetros que van midiendo durante su ascenso hasta los 25 kilómetros de altura.

 

"Un paso adelante"

El gobernador Juan Schiaretti y el ministro de Ciencia y Tecnología de la provincia, Walter Robledo, recibieron a los investigadores y supervisaron parte de los camiones y camionetas equipados con instrumental que incluye radares y centrales meteorológicas, entre su principal tecnología.

"Es un paso adelante en las previsiones que tenemos que tomar frente al cambio climático. Esto nos va a ayudar a predecir las tormentas y las crecidas de los ríos; estos equipos también pueden leer en las nubes cuánto hielo y agua tienen, lo que nos permitirá anticiparnos algunas horas y poder prevenir", expresó Schiaretti tras la recorrida de reconocimiento de los equipos realizada en la explanada de la Casa de Gobierno provincial.

El proyecto había sido presentado a mediados de octubre en la sede del Servicio Meteorológico Nacional con la asistencia del ministro de Defensa Oscar Aguad y el secretario de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, y el embajador de los Estados Unidos, Edward Prado.

"Lo que estamos haciendo en el Servicio Meteorológico Nacional es para nosotros un acontecimiento muy importante, ya que se trata de recibir el apoyo indispensable de dos entidades que están destinadas en Estados Unidos a la ciencia y a la tecnología, materias muy pendientes en nuestro país", dijo Aguad.

Barañao aseguró: "Hay variables naturales que tenemos que ser capaces de predecir para poder remediar sus efectos o tomar medidas con antelación que nos permitan hacer que las consecuencias no sean graves".

 


"Córdoba es un lugar mágico para los meteorólogos y expertos en clima. Las sierras interactúan con el aire húmedo del Amazonas y generan estas tormentas severas".

 

"Argentina es un laboratorio natural"

 

El profesor Steve Nesbitt.

  

Relámpago empezó a planificarse allá por 2015. Ese año, Steve Nesbitt, profesor en Ciencias de la Atmósfera en la Universidad de Illinois, y responsable del proyecto, contó al sitio NEX Ciencia: "El proyecto Relámpago será una campaña de investigación para estudiar las características únicas de las tormentas que se producen en la Argentina. Vamos a traer una gran cantidad de instrumentos desde los Estados Unidos, y también utilizaremos equipos provistos por el Servicio Meteorológico Nacional y algunas universidades".

"La comunidad científica internacional tiene especial interés en estudiar la estructura de las tormentas en la Argentina porque es un laboratorio natural", subrayó Nesbitt.

"Lo novedoso del proyecto es su movilidad y, si bien habrá instrumental fijo, vamos a disponer de otro que podrá moverse para cazar las tormentas", afirmaba Paola Salio, investigadora del CIMA y profesora en Exactas UBA. Por su parte, Nesbitt agregó que con experimentos móviles se obtienen mejores resultados. "Es el mismo sistema que se emplea en Estados Unidos para estudiar tornados", comenta, y agrega: "Cada día tendremos un pronóstico, y pondremos nuestro equipo en camino para ubicar el lugar donde se inicia la tormenta y estudiar todo su ciclo de vida, desde el nacimiento hasta el momento culminante".

"Queremos saber por qué las tormentas en Argentina son tan intensas, cuál es la influencia de la geografía, de las cadenas montañosas como los Andes o las Sierras de Córdoba y el rol que cumple el tipo de suelo", señaló el investigador.