Inciar sesión



Si aún no es usuario y desea acceder a este servicio, por favor, comuniquese con agencia DIB de Lunes a Viernes de 13:00 a 20:00 horas al (0221) 422-0084 o por correo electrónico a ventas@dib.com.ar


Compartí la nota

Pilu Giraudo: "Las mujeres están a cargo del 43% de la mano de obra agrícola global"

Por Juan Berretta / "A muchos les costó entender que Mujeres Rurales era un tópico fundamental para discutir y poner en agenda de los grandes decisores a nivel mundial", explicó María Beatriz Giraudo. "Las mujeres están a cargo del 43% de la mano de obra agrícola global y tienen participación en más del 50% de los procesos de la generación de alimentos. El rol importante y la necesidad de que se amplía la definición de lo que es la Mujer Rural en todo el mundo y en países como el nuestro es contundente", agregó.

Pilu Giraudo disertó en Tres Arroyos en el marco de la 163° Exposición Industrial, Comercial y Ganadera organizada por la Sociedad Rural de Tres Arroyos sobre el rol que cumple la mujer en el ámbito rural. Luego de dar su charla, la productora agropecuaria y presidenta honoraria de Aapresid, conversó con TRANQUERA.

 

Integrás el W-20, el grupo de trabajo enfocado en generar políticas de generó para los líderes del G-20, ¿qué visión tienen a nivel global de la mujer rural?

Acá estamos acostumbrados a que somos muchísimas mujeres rurales y en distintos roles, pero para estas organizaciones las mujeres rurales son las más vulnerables, las menos favorecidas del planeta. Son las indígenas, las originarias y que viven en la extrema pobreza. Nosotros no entramos en la categoría de mujer rural. Entonces, con más razón, tuvimos entusiasmo de movilizarnos para mostrar cómo en un país donde el desarrollo tecnológico y organizacional tiene el impulso que tiene nos da la posibilidad a las mujeres de ocupar distintos roles y cómo podemos ser herramientas para revertir la situación de vulnerabilidad de esas mujeres.

 

¿Qué lugar ocupa la mujer rural en la Argentina?

Somos muchísimas las mujeres rurales participando en distintos eslabones, pero al llegar a sitios de máxima decisión lamentablemente el lugar apenas alcanza el 5% de ese espacio.

 

Vos sos presidenta honoraria de Aapresid y has logrado llegar a lugares de decisión. ¿Sos una excepción o la mujer se está empezando a ganar un lugar?

Las mujeres nos hemos ganado un lugar. Hay mucha participación de mujeres en Aapresid y en otras instituciones. Creo que uno de los trabajos que queremos impulsar, y con estos tipos de oportunidades que nos dan -por la charla en la Exposición Rural-, tenemos que contagiar a otras mujeres. Porque no es un problema de falta de idoneidad, ni de no estar consustanciadas con la temática. Sino que es tomar conciencia de que muchas pueden, en la medida que les guste, ocupar distintos lugares de liderazgos. Porque también estamos nosotras ligadas a lo que es producir y cuidar los recursos al mismo tiempo. Y nuestra actividad tiene un enfrentamiento grande, lamentablemente, entre los que estamos involucrados en el campo y los que no, porque hay desconocimiento.

 

¿Por qué existe ese desconocimiento?

Los que producimos fuimos hábiles en dedicarnos a mejorar ese tema, la producción, pero muy poco hábiles en darnos cuenta que teníamos que ir contándole a la gente que consumía lo que nosotros producimos cómo lo hacemos. Entonces, en ese sentido, las mujeres tenemos un rol muy importante.

 

¿Qué ventaja tendría en ese punto la mujer respecto al hombre?

Curiosamente, en general, las personas creen y confían más en las mujeres y nos ligan más al cuidado. Entonces eso también genera otra gran oportunidad para poder ir mejorando, desde la mujer, en este acercamiento que necesitamos los productores con los que no lo son.

 

El cuidado del medio ambiente es el gran tema hoy, ¿el desafío entonces es producir con menos agroquímicos?

Es un gran desafío. Por un lado tenemos que abrirnos y comunicar cómo trabajamos, que estamos en un proceso de mejora continua. Porque lo que más impotencia nos da a los que estamos involucrados en la producción sustentable -la producción que cuida el ambiente y a las personas y que promueve desarrollo en los lugares donde producimos-, que nuestro país fue un adelantado a nivel global en desarrollar todas estas tecnologías y en adoptarlas.

 

¿Por qué les genera impotencia?

Porque lamentablemente eso no lo estamos aprovechando como país, la mayoría de las personas piensa que en el campo somos mineros, extractivitas, contaminadores, y la verdad es que es una pena porque nos perdemos de sentir ese liderazgo argentino, de poder seguir mejorando este camino. Pero también es una realidad que no todos hacemos las cosas bien, y que hay que ser muy exigentes en ese sentido. Y creo que hoy en día, tanto en el ámbito público como en el privado estamos trabajando muy abocados en ese sentido. Por ahí la gente cree que no es así, pero no debe haber un solo productor en la Argentina y en el mundo que no quiera dejar de usar fitosanitarios. No sólo porque es un insumo de origen sintético, sino que también tiene un peso económico. Pero nosotros en ese sentido tenemos una responsabilidad grande de ir acompañando los avances científicos. Y hoy la ciencia no nos permite desprendernos de los fitosanitarios para poder dar respuestas a las demandas, no sólo de la Argentina sino mundiales. Pero sí vamos trabajando en un camino de mejora continua.