Inciar sesión



Si aún no es usuario y desea acceder a este servicio, por favor, comuniquese con agencia DIB de Lunes a Viernes de 13:00 a 20:00 horas al (0221) 422-0084 o por correo electrónico a ventas@dib.com.ar


Compartí la nota

Una de cada cuatro personas todavía fuma en la Argentina y advierten por los adolescentes

Pese a las leyes y a las distintas medidas para desalentar el consumo de tabaco en Argentina y el mundo, el 25% de la población adulta de nuestro país fuma, lo que representa una de las prevalencias de consumo más altas de la región. Y el cigarrillo aún causa unas 40.000 muertes al año a nivel local, lo que equivale a más  de 100 fallecimiento por día.

"Desde hace varios años contamos con leyes municipales, provinciales y una nacional que protegen del humo de tabaco de segunda mano, esta cobertura es dispar en nuestro territorio y su cumplimiento es discutible", sostuvo Rosa Estevan, coordinadora de la Sección Tabaquismo y Epidemiología de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria. Pero consideró que "la legislación es fundamental para el control efectivo del tabaco, porque institucionaliza y hace vinculante el compromiso de un país con dicho control".

Es que fumar no sólo es perjudicial para la propia salud, sino también para la de los demás. Es sabido que inhalar el humo del tabaco ajeno y estar en contacto con las sustancias tóxicas que se desprenden del cigarrillo y que quedan impregnadas en superficies y ambientes puede resultar dañino, pero poco se conoce sobre las consecuencias reales a las que está expuesto el llamado "fumador pasivo".

Está comprobado que las sustancias tóxicas incluyen metales pesados, gases e incluso materiales radioactivos que pueden permanecer hasta dos semanas después de que se ha ventilado la habitación donde se estuvo fumando.

Respecto a hábitos de consumo, Estevan señaló que "se desplaza de varones a mujeres y de niveles socioeconómicos altos a bajos, por lo que ya se observa que las adolescentes fuman 1/3 más que los varones y que la población en situación de mayor vulnerabilidad fuma un 25% más que la población de altos ingresos".

El proceso de afección del cuerpo por tabaquismo es lento y silencioso. En muchos casos, una vez que aparecen los síntomas el estado es irreversible: obstrucción de las arterias que aumenta el depósito de colesterol y los niveles de triglicéridos en sangre, reducción de la capacidad de oxigenación de la sangre, formación de coágulos, aumento de la presión arterial y el pulso sanguíneo.

En tanto, en el mundo la tendencia a considerar el tabaquismo como una enfermedad empujó a las tabacaleras a diseñar nuevas formas de consumo de tabaco. En ese sentido, fue que surgido así el cigarrillo electrónico y recientemente el iQOS de amplia difusión en Europa.

"El primero, prohibido por la Administración Nacional de Medicamentos (Anmat) se vende libremente, y ha instalado la controversia entre los expertos sobre si es necesario regularlo como un producto del tabaco y así poder controlarlo o prohibirlo, pero dando al organismo correspondiente poder de inspección y sanción", indicó la médica.


SIN CONVENIO

El Convenio Marco de Control de Tabaco (CMCT) de la Organización Mundial de la Salud, vigente desde febrero de 2005, es el primer Tratado Internacional de Salud Pública que establece un paquete de medidas eficaces y costo-efectivas para controlar la epidemia de tabaquismo. No obstante, Argentina aún no ha ratificado este tratado.

"A la fecha 181 países ratificaron el CMCT, siendo Argentina uno de los pocos países que, a pesar de haberlo firmado en 2003, no lo ha ratificado", indicaron desde la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria.

En ese sentido, este 31 de mayo en el marco del Día Mundial de la Lucha contra el Tabaco, la Asociación presentará en el Senado una declaración conjunta con el Ministerio de Salud de la Nación, y otras sociedades científicas y ONGs, para solicitar su inmediata ratificación.

Es que el Convenio Marco es considerado un indicador específico de cumplimiento de los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y del Plan Global para reducir las Enfermedades Crónicas No Transmisibles, y provee herramientas para aumentar la transparencia del Estado y contrarrestar los intentos de la industria tabacalera de socavar o desvirtuar las políticas de control del tabaco.

Cada año el tabaco provoca a nivel mundial la muerte de más de 5 millones de personas, y, de seguir así, en 2030 provocará la muerte de 8 millones de personas, momento en el que aproximadamente el 80% de las defunciones se producirán en países de ingresos bajos y medios. La ratificación del tratado no es reemplazable por medidas locales (como la Ley Nacional 26.687 y las leyes subnacionales), ya que propicia la cooperación internacional en el marco de la Conferencia de las Partes, para dar respuestas globales y solidarias ante una epidemia global.



ABANDONAR EL HÁBITO
Los beneficios comienzan a 20 minutos del último cigarrillo, momento en que se normaliza la frecuencia cardíaca y tensión arterial. A las 24 horas mejora la oxigenación y a las 48 horas comienza a recuperarse el gusto y el olfato. Algunos consejos:

-Fijar un día de cesación.
-Comunicar la decisión a familiares y amigos.
-Tener un registro de la cantidad de cigarrillos que se fuman diariamente.
-Tirar ceniceros, encendedores y cualquier objeto relacionado con el consumo de tabaco.
-Beber grandes cantidades de agua.
-Evitar el alcohol y las bebidas que acostumbra a acompañar con el tabaco.
-Cambiar la rutina después de comer, por ejemplo, lavarse los dientes y salir a dar un breve paseo inmediatamente, etc.