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Los trastornos en la retina originados por la diabetes son la causa más común de ceguera

La diabetes incrementa en forma significativa el riesgo de desarrollar enfermedades de la retina, que pueden desencadenar una pérdida severa de la visión. Por eso, los especialistas insisten en la importancia de detectar en forma temprana la presencia de “retinopatía diabética” y “edema macular diabético”, condiciones que constituyen la causa más común de ceguera en todo el mundo.

La diabetes es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce. En nuestro país, uno de cada diez adultos la padece.

El efecto de la diabetes no controlada es la hiperglucemia (aumento del azúcar en la sangre). Si no es adecuadamente tratada, la diabetes puede generar daño en los vasos sanguíneos grandes y pequeños, y ocasionar severas complicaciones en el largo plazo, lo que impacta fundamentalmente sobre la salud del corazón, de los riñones y de la vista.

Al respecto, Félix Puchulu, Jefe de la División Diabetología del Hospital de Clínicas ‘José de San Martín’, sostuvo que “existe un gran subdiagnóstico de la diabetes, por eso, además de llevar una vida saludable, la primera recomendación es realizarse chequeos médicos con frecuencia, para conocer los valores de los factores de riesgo y tomar las medidas necesarias para tener un el nivel de glucemia dentro de los parámetros recomendados y prevenir el desarrollo de esta enfermedad que en nuestro país es de carácter epidémico”.

Para quienes sí saben que tienen diabetes, Puchulu remarcó que un adecuado control de su enfermedad contribuye a cuidar la salud de la vista: “La detección a tiempo y un correcto manejo de la diabetes ayudan a prevenir o demorar el avance de la pérdida de visión. Por eso, el marco que brinda el Día Mundial de la Diabetes es la mejor oportunidad para que se acerquen al hospital y se realicen un control”.

Marcelo Zas, Jefe de la Sección Retina de la División Oftalmología del Hospital de Clínicas “José de San Martín” de la Universidad de Buenos Aires, puntualizó que “quienes no tienen diabetes también deben controlarse la vista para hallar a tiempo cualquier trastorno. Es cierto que las personas con diabetes están en mayor riesgo de ver comprometida su vista, pero la edad es un factor de riesgo independiente, por lo que éste no es un problema que atañe exclusivamente a las personas con diabetes”.

Los trastornos de la visión ocasionados por la diabetes son los principales factores de pérdida de visión. El oftalmólogo explicó que los síntomas que puede ocasionar la retinopatía diabética y el edema macular diabético son visión borrosa, ver onduladas o distorsionadas las líneas rectas, ver manchas negras o hallar dificultad para leer o ver con claridad los detalles.

“Cuando se percibe cualquier alteración en la vista, no hay que dejarse estar y pensar es fruto inevitable del paso del tiempo, sino que se debe realizar una consulta inmediatamente para dar con el diagnóstico correcto y tomar las medidas que sean necesarias”, agregó Zas.

La retinopatía diabética y el edema macular diabético son condiciones crónicas. De todos modos, las opciones terapéuticas actuales permiten tratar y controlar la pérdida de visión, preservar la vista por más tiempo y ayudan a continuar desarrollando las actividades de todos los días.


EL IMPACTO EMOCIONAL Y LA REHABILITACIÓN VISUAL

La gran mayoría de los pacientes mantiene su independencia. Sin embargo, uno de los aspectos más difíciles de superar es la carga emocional que representa una pérdida grave de visión. Al recibir el diagnóstico, muchas personas atraviesan emociones como shock, enojo, negación, incredulidad, pérdida, ira, resentimiento y tristeza. Es importante prestar adecuada atención a estos sentimientos y pedir ayuda si es necesario.

Tal como destacó Graciela Morel, vicedirectora del Centro de Rehabilitación ASAC, “quienes aprenden a adaptarse a una visión alterada, logran seguir haciendo las cosas que aman hacer, con independencia y confianza. Por ejemplo, si disfruta de la lectura, puede intentar usar una video lupa o escuchar audiolibros”.

“El equipo de Rehabilitación Visual contribuye a hacer frente a la situación de las personas con baja visión. Ofrece una variedad de apoyos, dispositivos y técnicas para optimizar posibilidades visuales de cada persona”, especificó Morel.