Inciar sesión



Si aún no es usuario y desea acceder a este servicio, por favor, comuniquese con agencia DIB de Lunes a Viernes de 13:00 a 20:00 horas al (0221) 422-0084 o por correo electrónico a ventas@dib.com.ar


Compartí la nota

Espejos de agua para disfrutar en silencio

ARROYO EL PALMAR

En las cercanías de la entrerriana Colón se encuentra “La Aurora del Palmar” uno de los refugios de Vida Silvestre que alberga a las palmeras de yatay y a todo su ecosistema. Esta reserva natural, debido a su  importancia ecológica y a la diversidad de su fauna autóctona conforma la escena perfecta para sentir el paisaje y vivir sensaciones en armonía con el ambiente. Remar por el Arroyo El Palmar es una apuesta segura para el asombro del visitante.

Navegar a remo por esas aguas despierta un mix de sensaciones inolvidables. Es entrar en contacto con la naturaleza para generar un estado de equilibro, donde es posible descubrir los sonidos del silencio, o también percibir las aves que se comunican con sus cantos y los diversos matices de verdes de la vegetación que se reflejan en el agua, al tiempo que los aromas selváticos perfuman el aire para enamorar el alma.

La Aurora, que protege parte del Arroyo, se encuentra situada frente al Parque Nacional El Palmar, compartiendo sus características naturales y topográficas. El área cuenta con un total de 1500 hectáreas de las cuales 200 son de palmeras yatay de más de 300 años, y el resto selvas en galería, pastizales naturales, bosques xerófilos, importantes superficies de pajonales, lagunas temporarias y una extensa avifauna. Desde 1998 es uno de los Refugios de la Fundación Vida Silvestre Argentina, y en el año 2001 fue declarada Reserva Provincial de uso Múltiple por la provincia de Entre Ríos.

Con una breve explicación técnica sobre el uso de las canoas a cargo de un guía especializado, se resalta que no es necesario poseer conocimientos previos y que la excursión es apta para todas las edades. Así comienza el viaje entre los túneles formados por la selva en galerías que en ocasiones abraza al arroyo como queriendo crear un puente entre una costa y la  otra. Mientras el guía detalla las especies vegetales que se ven en el recorrido como el ubajay, ceibo, mataojos, espina de corona, vira vira, helechos, entre otros, una de las especies llama poderosamente la atención, es el Guayabo Colorado, una árbol característico, rojo, y de corteza muy fría, por su similitud con el arrayán patagónico, a éste se lo denomina el arrayán del norte. Una de las particularidades que tiene el  guayabo, es que en él nace la oruga que le da origen a la llamada Mariposa Argentina, una mariposa grande con su inconfundible color celeste, que dependiendo la época del año es posible admirar su vuelo.

Mientras el arroyo genera meandros y playas de arena, durante la excursión es posible visualizar rastros de la fauna, algunos de hábitat nocturnos como los lobitos de río, carpinchos, gato montés, y otros, al tiempo que se escuchan los cantos de las aves que posan para vivenciar un momento de safari fotográfico, o por qué no, sentir el acompañamiento del Martín Pescador durante la travesía.



NAHUEL HUAPI

Además de sus excepcionales paisajes, el Parque Nacional Nahuel Huapi es uno de los destinos turísticos de la Patagonia en el que siempre existen propuestas para todo tipo de visitante y en cualquier época del año. Al pie de los 3.554 metros del cerro Tronador se extienden las 710 mil hectáreas del Parque, en una región que ofrece caminatas, escaladas, pesca, navegación, trekking, ciclismo y fotografía, entre muchas otras actividades.

El Lago Nahuel Huapi, con sus 560 kilómetros cuadrados de superficie y una profundidad de 400 metros, es uno de los centros de atracción por el que surcan embarcaciones, mientras que en sus orillas se alternan playas, balnearios y embarcaderos. Y una gran opción es descubrirlo en kayak, disfrutando al ras del agua de una panorámica formidable que brinda el lago, el Bosque Andino Patagónico, la Cordillera de los Andes y la majestuosa Villa La Angostura.

Este paisaje permite navegar en aguas totalmente transparentes pudiendo ver paredes de granito y bosques sumergidos, el verde de la vegetación de las montañas, los islotes volcánicos aflorando en medio de bahías escondidas que son refugio de ciervos colorados y aves acuáticas. Todo esto en medio del silencio conmovedor.

Cada punto de la travesía tiene un valor agregado: bosques jamás alterados por la presencia del hombre y naturaleza en su máximo esplendor. Y en épocas de avistaje se puede llegar a sitios donde las aves anidan, y observar sin alterar o invadir, a cada una de las especies.

Una de las travesías más interesantes comprende  llegar a Piedras Blancas en la Isla Victoria o unir Villa La Angostura con la vecina ciudad de Bariloche. También se puede optar por salidas diarias para visitar la población Martinez o la población Chabol disfrutando de una asado patagónico, dar la vuelta a la Península Quetrihué, circunnavegar Bahía Las Balsas, Bahía Cumelén y Bahía Manzano para luego terminar el día en alguna casa de té local disfrutando de exquisitas tortas o cervezas artesanales elaboradas en la localidad.


Consejos para navegar
1. La maniobra para “desvolcar” la piragua es clave. Cuando intuyas que vas a volcar, agachá la cabeza y colocá la pala en un lateral de la embarcación. La pala debe estar en paralelo al kayak, con la cuchara chocando de pleno contra el agua. Hacé palanca con la cuchara e impúlsate con la cadera al mismo tiempo.
2. Utiliza siempre el casco y el chaleco. Calzate a la piragua lo mejor que puedas para transmitir todos tus movimientos con precisión.
3. Hay que sentarse hacia adelante, con la espalda derecha para evitar lesiones. Si el kayak es cerrado nunca debes apoyar la espalda en el respaldo del bote.