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133ª EXPOSICIÓN DE VILLA BORDEU: Quequén Sur sabe jugar a dos puntas

Por Juan Berretta / No hay dudas, a Quequén Sur Bahía Blanca le sienta muy bien. Luego de dar la sorpresa en 2016 logrando el Gran Campeón Macho en Polled Hereford, el último fin de semana la cabaña situada en El Perdido, partido de Coronel Dorrego, sacudió la pista al quedarse con el Gran Campeonato de Aberdeen Angus y la Reservada Gran Campeón Hembra -en sociedad con La Reserva de Mariano Castro- en la 133ª Exposición de Villa Bordeu, la muestra de mayor importancia luego de Palermo.

“Me encantaba el toro y le tenía mucha fe para la venta, pero tal vez era chico para la categoría y pensaba que alguno le iba a ganar. Aunque en la pista me sorprendió, es como que se agrandó”, explicó Serafín Sillero, el fundador de la cabaña y que hoy trabaja en sociedad con su papá, Germán.

El toro Sureño 76 General 5394 nació el 13 de febrero de 2015 y es hijo de Erre Te 27 Facon General (padre) y de Rubeta Forjadora 5394, y según el criterio del jurado Ariel Macagno fue el mejor Angus que pisó Bordeu. “Es un animal funcional, por decirlo de modo práctico. Es moderado, se mueve bien y responde a las exigencias de una región como la nuestra, que es bastante marginal”, indicó Serafín, quien pese a tener 29 años ya cuenta con una rica trayectoria ganadera y cucardas pesadas con la cabaña que fundó en 2011.

“El Gran Campeón es moderado para producir carne y a campo, que es lo bueno. Tiene mucha musculatura, buen desplazamiento, mucho arco de costilla. Es un gran toro y un gran padre para hacer puro controlado”, explicó el jurado Macagno.

“Uno siempre está trabajando para mejorar y lo que intenta es presentar una fila lo más completa y atractiva posible, que le guste a la gente y que haga que busquen tu hacienda. Y por suerte anduvimos bien. Creo que veníamos presentando filas lindas todos los años, pero ahora es como se alinearon los planetas y salió todo bien”, contó el cabañero.

Serafín hoy reside en Tres Arroyos, pero nació en Coronel Dorrego y su cabaña la armó en El Perdido, localidad perteneciente a este último distrito. A principios de septiembre, Quequén Sur también había festejado a lo grande, ya que logró el Gran Campeón Macho Angus en la Exposición Rural dorreguense. Pero Villa Bordeu es un título pesado, que está casi a la altura de Palermo para los cabañeros de esta región.

“Para nosotros esta exposición tiene un valor muy especial. Porque somos de acá y esta es una de las muestras más importantes del país, más que nada por lo comercial, porque todo el pedigrí que compite en Bahía tiene mucho nivel, sale todo a venta y todo se vende porque hay obligación. Entonces es la exposición más genuina de todas”, aseguró.

“Además, hay un montón de cabañeros en la zona, en Dorrego, Tres Arroyos, Gonzales Chaves, y todos se nuclean acá. En su tipo, esta expo es única. Y para nosotros tiene más valor ganar acá que en Bolívar, por ejemplo, por eso nos guardamos este animal para venir”, agregó.

En la última jornada de la exposición el Gran Campeón salió a venta en el remate y a cambio de 150.000 pesos pasó a ser propiedad de Orlando Arrechea Harriet, quien destinará el reproductor a sus rodeos ubicados en la cabaña Cerro Las tunas, en Coronel Suárez.

 

Cabañero y asesor

Luego de trabajar en Santa Clara, la cabaña familiar dedicada a la cría de toros Angus puros de pedigrí y puros controlado, y de asesorar a otros criadores, Serafín entendió que era el momento de afrontar su propio emprendimiento. Así fue como con apenas 23 años fundó Quequén Sur, en donde se dedica a la cría de Angus y Polled Hereford. "Trabajo como asesor en otras cabañas y me fueron vendiendo genética. Fui eligiendo vacas que conocía, compraba en algunos remates otras, entonces, a partir de seis vacas iniciales de Los Murmullos, de La Rubeta y Tres Marías, arrancamos el proyecto de transferencia embrionaria y con eso armamos todo", explica Sillero en referencia al inicio de los Angus.

En lo que es Polled Hereford, empezó con un núcleo genético reducido pero de primer nivel: "Compramos una mejor tercer hembra de Palermo a Don Roberto, que es nuestra vaca más importante, después compramos dos veces la cabeza de remate de Los Murmullos, y otra vaca a Garciarena (cabaña Santa Paula). Esas son las cuatro vacas que elegimos y partir de ahí es todo transferencia embrionaria", describe Serafín.

Quequén Sur tiene diseminada su producción en tres lugares. En El Perdido está la cabaña, los rodeos de cría en Irene -también partido de Coronel Dorrego-, y otra explotación en Esquel. "Acá tenemos un 80% Angus y un 20% Hereford, mientras que en el sur estamos asociados con un productor y estuvimos poniendo embriones Hereford, que es la raza predominante".

Ese proyecto hizo que en Dorrego se demoraran un poco en cuanto al crecimiento de los Pampas, "pero ahora vamos a acelerar más las cosas acá también", dice Serafín que, a la hora de elegir su raza preferida, se queda con las dos: “Le tengo mucho aprecio al Hereford porque lo hago desde muy chico, pero en los rodeos generales tengo vacas Angus… Hago las dos porque me gustan las dos. Cada una tiene su función”.

Además de sus cabañas en Coronel Dorrego y Esquel, Serafín tiene un emprendimiento en Sudáfrica, donde también asesora a otros dos criadores. Su relación con el país africano comenzó en 2009, cuando a partir de un contacto hecho por la Asociación Argentina de Angus se instaló allá un mes para asesorar a un productor sudafricano en el armado de una cabaña.

La experiencia fue más que positiva para ambas partes, por eso el vínculo se afianzo y Serafín viaja cuatro veces por año a Sudáfrica para trabajar con los rodeos Angus. "Tengo una cabaña con un socio y además asesoro a otras dos. Desde hace cinco años hacemos un remate anual en el que vendemos la producción de las tres cabañas", explica.

 

Animales moderados

Volviendo a su trabajo en la Argentina, Serafín explica con relación al tipo de animal al que apuntan: “Yo soy un productor de ciclo completo, hago cría, recría y termino mis novillos. Entonces lo que haga en genética veo los resultados en mis propias vacas. Y buscamos eficiencia, tratamos de producir todo muy moderado”.

Y agrega: “Este es un negocio con muchos nichos. Hay gente que hace toros para vaquillonas, hacienda grande para determinadas zonas, hay especialistas para todo. Yo trato de ser funcional a lo que hago y creo que en la zona, la mayoría de los cabañeros además son ganaderos, y buscan ese tipo de hacienda”.

 

 Precio récord para el Gran Campeón Corriedale

 Las ventas de la 133ª Exposición Rural de Villa Bordeu tuvo en el carnero Corriedale Gran Campeón el precio máximo: 302.000 pesos. Néstor Aldazábal, de la cabaña 23 de Noviembre (Coronel Dorrego) fue quien adquirió el animal de la cabaña Don Reinaldo, de Jorge Meier (Dufaur). “No pensaba pagar tanto, pero sí quería ese animal. Pretendo mejorar el rodeo y para eso debo tener la mejor genética”, dijo.

Fue al cierre de los remates de reproductores, en el marco de la muestra bahiense, que tuvo como topes anteriores en el Gran Campeón Angus, que se vendió en 150.000 pesos y el Gran Campeón Polled Hereford, que se comercializó en 200.000.

En lo que es Angus, el toro Reservado Gran Campeón, lote 29 de la cabaña Tierra Gaucha, de Tierra Gaucha SA, en Adolfo Gonzales Chaves, la compró la firma Lorda, de La Pampa en 130.000 pesos. El mejor toro de lotes, el número 591 de 113, de Inambú, en Balcarce, se vendió en 110.000 pesos.

Otro buen precio lo alcanzó el Reservado Campeón Junior de la cabaña La Tigra, de Establecimientos y Cabaña La Centella, en Tornquist. Por 98.000 pesos lo compró Manuel Crespo.